5.000 firmas en la provincia contra las nuevas tarifas del servicio de comedor escolar

FAPAR entregaba este jueves al Gobierno de Aragón y al Justicia de la comunidad las firmas recogidas para reivindicar que los centros con un servicio de comedor escolar rentable puedan escoger las tarifas que consideren para el curso 2015. En toda la provincia de Huesca son 5.000 firmas, entre las físicas y las recogidas a través de Change.org.

Recordamos que esta recogida de firmas es iniciativa de las Asociaciones de Madres y Padres del Somontano de Barbastro, una de las pocas zonas en Aragón donde todavía no se ha aplicado el sobrecoste, y donde se han recopilado 1.700. Así, esperan que los centros educativos de Barbastro, donde todavía no se había aplicado el sobrecoste, mantengan la tarifa actual, 15 euros menor cada mes por cada niño. En caso contrario reclaman información sobre qué se haría con el “dinero restante”.

Se trata de una fórmula que, esperan, sirva como protesta ante la subida de precios del comedor escolar en todos los centros educativos altoaragoneses. Lo han hecho a través de la plataforma Change.org pero consideraron que conseguirlas de manera física tendría mayor empaque.

Muchas familias consideran que es un sobrecoste “excesivo que muchas familias no pueden permitirse”, señalan. Concretamente, la tarifa del próximo curso académico de comedor asciende a los 960 euros. En algunos municipios todavía no se había aplicado porque los directores lo consideraban innecesario.

Las localidades en que FAPAR ha hecho su recogida de firmas son Gurrea de Gállego, Tamarite, Almudévar, Binéfar, Estadilla, Barbastro, Monzón, Sabiñánigo, Altorricón, Aínsa, Fraga y Huesca. Desde FAPAR se han mantenido reuniones tanto con el Servicio Provincial como con la Dirección General de Ordenación Académica solicitando explicaciones ante esta medida.

La respuesta recibida se ampara en querer equiparar el precio de todos los comedores públicos, obviando que, en muchos de ellos, esta subida generará un superávit de miles de euros, según FAPAR que asegura que ya está ocurriendo en otros centros.

Estos centros presentan características diferentes que les han permitido hasta ahora tener “precios inferiores y diferentes entre sí, ajustándose cada uno de ellos a sus propias necesidades”, indican desde FAPAR y añaden que este sobrecoste no equipara centros, antes al contrario genera desigualdades entre otras razones porque no todos disponen del mismo tiempo para el comedor, de dos a tres horas.