Jaca continúa a la espera de financiación regional para la nueva traída de agua

El Instituto Aragonés del Agua, dependiente del Gobierno de Aragón, recauda en Jaca 2,4 millones de euros anules con el impuesto sobre la contaminación de las aguas (antes canon de saneamiento) desde 2006 y la gestión de la depuradora cuesta solo 400.000 euros. Santiago Casbas, concejal de Servicios e Infraestructuras, recuerda que si se hubiera revertido en la ciudad parte de ese superávit ya hubiera podido financiarse el proyecto de traída de agua, valorado en 9 millones de euros y que de momento, carece de financiación.

Al parecer, explica Casbas, el Banco Europeo de Inversiones estaría estudiando su financiación por encargo del Gobierno de Aragón. Si esta vía saliera adelante, el Ayuntamiento debería de aportar un 20% del total. De momento, la DGA ha anunciado la apertura de un procedimiento para abonar a los Ayuntamientos una cantidad por gestionar el cobro del mencionado impuesto regional, que en el caso de Jaca iría destinado al proyecto de traída de agua.

Por otra parte, desde el Consistorio esperan que entren en funcionamiento esta primavera el nuevo depósito para Jaca y pueblos cercanos, situado a la entrada del canal de agua, cerca de la potabilizadora, y el que estaba en desuso en el antiguo vivero, que ha sido elevado y recubierto. De esta forma, si hubiera algún problema con el suministro desde el canal, podría continuar distribuyéndose agua. Entre los dos, suman una capacidad de 10 millones de litros.

Faltan por colocar unas válvulas para evitar que retroceda el agua, una obra con un coste de entre 10.000 y 12.000 euros. Esta cuantía está incluida en los 553.000 euros aportados por el Ayuntamiento, que completaba el 1.000.000 euros financiado por el Ministerio de Medio Ambiente, para la puesta en marcha de estos depósitos. La obra se adjudicó por 1.041.000 euros. Si se confirma que no hay excesos de obra, podrá liberarse próximamente la cantidad restante.

El siguiente paso, será la construcción de una caseta junto al río Aragón con unas bombas como medida de seguridad, a las que también irá conectado el nuevo canal. Casbas recuerda que cuando se acaben todas las fases de la nueva traída de agua, el agua llegará por su propio peso, con el consiguiente ahorro de energía e incluso la producción de energía eléctrica.

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