Es nieve, solo nieve, no una catástrofe. Estamos en el Pirineo

Pedro Marco, presidente de ATVA

La naturaleza no puede ser domesticada y de vez en cuando nos da lecciones de humildad, como el pasado fin de semana con esos aludes que, además de daños materiales, se llevaron la vida de una persona haciendo esquí de travesía.

No obstante, también es cierto que durante ese fin de semana las personas que se acercaron al pirineo en general y a Jaca en particular, disfrutaron de unos días de invierno preciosos e inolvidables. Pudimos ver a chavales jugando en la nieve de todas las maneras posibles, video aficionados y aficionados a la fotografía disfrutaron tanto o más que los "peques" y en algunas de las estaciones se pudo esquiar el sábado (estación de esquí nórdico de Somport) e incluso el domingo (Cerler).

Actualmente no es como hace 50 años, cuando comenzaron los pioneros de la nieve. Actualmente, en las zonas de montaña se dispone de excelentes servicios públicos con completos planes de acción para facilitar la vialidad invernal, así como para garantizar la seguridad de las personas en entornos con todos los riesgos perfectamente controlados. Incluso tenemos la fortuna de disponer de equipos profesionales de rescate en alta montaña que además de realizar un eficaz trabajo, son ejemplares en su labor, despertando la admiración de todos los que los conocen.

Las carreteras estuvieron unas horas intransitables, pero fueron limpiadas y pudieron evacuarse todos los vehículos, por lo que nadie quedó incomunicado. Además, se pudo disfrutar de actividades deportivas en algunos escenarios controlados. Incluso la mayor parte de las personas que se arriesgaron por encima de lo recomendado y tuvieron algún accidente fueron evacuados de la montaña gracias a la ejemplar actuación de los cuerpos de rescate, con la triste excepción de la persona que falleció en el entorno de Rinconada (fuera de pistas y cerrado al público), para cuyo rescate no se escatimó en recursos, aun a pesar del evidente riesgo de la situación

En cualquier circunstancia, las personas que vengan en invierno a la montaña han de ser conscientes que deben estar preparadas para lo que supone aquí el invierno, ya no solo en la ropa y el material deportivo, sino también en los medios de transporte que utilicen (si no se utilizan transportes colectivos, obligado cadenas, recomendable tracción 4 y ruedas de nieve) y en la planificación de actividades, para lo que se ofrecen instalaciones seguras y empresas especializadas con guías de montaña perfectamente preparados, para poder disfrutar de la montaña en invierno, adecuando las actividades a lo que la montaña permite.

Siguiendo esas simples pautas, se puede disfrutar de la montaña en invierno, coleccionando experiencias vitales intensas y totalmente recomendables, de forma totalmente segura, que nos pueden dejar preciosos recuerdos para toda la vida.

Crear alarma social y dar sensación de catastrofismo de manera infundada, no solo no ayuda a todos los profesiones indicados, sino que además entorpece su labor y dificulta su sostenibilidad.

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