La nieve, un aliado de la agricultura y la ganadería

La nieve es buena para la agricultura y para la ganadería. El refrán “Año de nieves, año de bienes” es, generalmente, cierto. Los expertos aseguran que las nieves son buenas para los cultivos. También lo son para embalses y acuíferos. Y en el mundo de la ganadería, ayudan a que haya más pastos para los animales. El problema es cuando la nieve se convierte en hielo.

La nieve aporta agua al suelo, mantiene la tierra húmeda y esponjosa, y paradójicamente aísla las raíces del frío. Los cultivos de invierno, como la cebada o el trigo, enraízan mejor con el frío. Las bajas temperaturas frenan el desarrollo vegetativo de la planta, por lo que ésta ahíja más, y producirá un mayor número de espigas.

Por lo que se refiere al ganado, gracias a la nieve, se producirán mejores pastos en el monte. Tanto en el campo como en el monte, la nieve que se funde lentamente, es muy positiva en todos esos cultivos. Además, con el deshielo, se filtra hacia las capas freáticas, que son auténticas reservas de agua de cara a la primavera. Evidentemente, también se van llenando los embalses con los que se regará en verano.

El peligro de las grandes nevadas es que después, esas nieves se conviertan en hielo. Entendidos en el mundo del campo aseguran que, si se hielan, pueden dañar los brotes de crecimiento, donde están las yemas que darán los futuros frutos. Con tantos fríos son peligrosas las conocidas como heladas negras, que afectan a todos vegetales que están en periodo de crecimiento

Y más que la nieve, lo que provoca mayores daños en la agricultura son las heladas tardías, cuando ya las plantas están en pleno crecimiento.

Comentarios