Éxito total con miles de personas en la octava edición de Trufa-te en la Ciudad del Vero

A vivir Trúfate Barbastro

Tapas de todo tipo en la gran cita en torno a la trufa en la provincia de Huesca; pescados, carnes y postres; todos ellos aderezados con la tuber melanosporum de Graus y con el toque de diez restaurantes de la Comarca del Somontano. El lleno total se hacía patente incluso una hora y media después de empezar a degustar estos pequeños pero suculentos platos, con todo el Recinto Ferial de la Ciudad del Vero abarrotado, y con gente deseosa todavía por entrar.

Trufa-te cumplía este sábado en Barbastro su octava edición y demostraba su salud, según los restauradores, como la promoción más importante de este hongo de cara a la población.

Se servían nada más y nada menos que 12.000 tapas en total; es decir, 1.200 dispensaba cada restaurante que participaba. Entre los fogones nervios antes de comenzar, pero la cara de los asistentes al degustar muchas de las maravillas gastronómicas llenaba de ilusión a los organizadores. Uno de los objetivos de cara al futuro es que la trufa negra también se asiente como un ingrediente habitual en las cocinas de los hogares, tal y como destacaba Antonio Cosculluela, presidente de la DPH.

El programa A Vivir Huesca, con Cristina Pérez, se realizaba este sábado en Barbastro con los protagonistas del mundo de la truficultura, un sector de vital importancia para la provincia de Huesca. Muestra de ello es que hay 280 truficultores en este territorio. Si bien los inicios se circunscribían a las comarcas de Sobrarbe y Ribagorza, parte del Somontano y Litera, el mapa de distribución se ha ido ampliando a la mayor parte del territorio altoaragonés.

En el programa, José Vicente Girón, presidente de la Asociación de cultivadores y recolectores de trufa, destacaba que la campaña ha sido “excepcional” y en estos momentos el kilogramo de trufa negra ronda los 500 euros. Para llegar hasta aquí ha sido básico el apoyo institucional, según resaltaba.

Además, el Centro de Investigación y Experimentación en Truficultura (CIET) está realizando bioensayos e incluso se ha puesto en marcha un sistema molecular de certificación de planta micorrizada. Es una iniciativa que funciona como un laboratorio centrado en este hongo; se está evaluando los efectos de variaciones en los parámetros de riego, poda; flora acompañante, o los aportes de esporas de trufas mediante pozos. Asimismo otros de sus proyectos se están proponiendo hallar y definir las condiciones óptimas de cultivo.

La trufa se ha convertido en los últimos años en una de las señas de identidad gastronómica en la provincia de Huesca. La Diputación Provincial de Huesca (DPH) impulsa esta iniciativa desde el comienzo en 2008. De hecho la segunda edición ya se celebraba en Barbastro, el formato en esta ocasión es muy similar, con las diferencias del espacio de 2.000 metros cuadrados del Recinto Ferial y la experiencia adquirida por la hostelería local y comarcal.

Desde la Diputación Provincial de Huesca (DPH), además, se están aportando ayudas para truficultores buscando el fomento de esta actividad. Este año alcanza los 450.000 euros de inversión en este sentido.

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