La Policía Nacional detiene a dos estafadores expertos en el timo del "wash and wash"

Agentes de la Policía Nacional han detenido a dos personas como presuntas autoras de un delito de estafa a través del procedimiento del tintado de billetes. Según las investigaciones, los dos detenidos estafaron a un empresario oscense la cantidad de 40.000 euros mediante el procedimiento conocido como "wash and wash". Se presentaron ante la víctima como empresarios de Costa de Marfil y le hicieron creer que querían comprar diversos bienes inmuebles en la provincia de Huesca. Manifestaron que, aunque tenían mucho dinero para invertir, lo tenían que pasar “tintado” por la aduana de su país, es decir, en fajos de cartulinas que luego “transformarían” en billetes de curso legal.

Una de las detenciones (G.F.C., varón de 56 años de edad y de origen colombiano) se produjo en Monzón, al día siguiente de ocurrir los hechos. La segunda (A.N.B., varón de 37 años y de origen camerunés) tuvo lugar en Lérida, hallándose 1.300 euros en efectivo y un maletín con los supuestos "tintes".

Una "puesta en escena" perfectamente estudiada y preparada

En una primera cita, celebrada en la habitación de un hotel el pasado miércoles día 4, los estafadores aparecieron con un maletín donde guardaban todos sus utensilios. Después de cerrar las cortinas y colocarse unos guantes de látex, mostraron a la víctima un taco de "negativos de billetes originales", que no eran más que cartulinas de color negro embadurnadas con polvos de talco para darles un aspecto sedoso y blanquecino, de las mismas dimensiones que los billetes de 50 euros.

Durante la cita, que no duró más de una hora, utilizaron unas cubetas llenas de agua a las que añadieron “unos productos químicos mágicos” (sal, cloro y yodo) donde introdujeron los paquetes de cartulinas envueltas en papel de plata, e hicieron creer a la víctima que habían convertido los papeles blancos en billetes de 50 euros.

Advirtieron a la víctima que, si estaba interesada, podrían empezar "con unos 40.000 euros, que se convertirían en 80.000", proporcionándole un beneficio del 50%.

Tras la exhibición en la habitación del hotel, y una vez que la víctima quedó convencida, les entregó 40.000 euros que, en el proceso del entintado, los estafadores sustituyeron hábilmente por cartulinas negras.

Después, con la excusa de que tenían que esperar varias horas hasta que se completara el proceso "milagroso", los estafadores convencieron a la víctima para ir a comer y desparecieron sin dar ningún tipo de explicación.

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