Magisterio en Huesca podría perder la mitad de sus estudiantes si se implanta también en la San Jorge

El Campus de Huesca, amparado por la Universidad de Zaragoza, pide al Gobierno de Aragón que reconsidere la decisión de que la Universidad San Jorge pueda impartir los estudios de Magisterio. Creen que es una decisión inoportuna e innecesaria puesto que la demanda de estudiantes cada año es más baja y no se llegan a cubrir todas las plazas entre las tres facultades públicas aragonesas. Además, alertan de que, en este caso, se podrían perder la mitad de los estudiantes de la Facultad de Huesca en los próximos 4 años con los efectos negativos que ello tendría para la ciudad.

La Universidad de Zaragoza ha mostrado su malestar y lamenta la duplicidad sistemática de estudios que se está haciendo en la San Jorge. Con Magisterio, serían cinco las carreras que se pueden estudiar tanto en esta como en el campus de Huesca. Están preocupados, dicen, y creen que no es el momento adecuado ya que la demanda de estudiantes cada vez es menor, debido, entre otras cosas, a la falta de oposiciones. De hecho, la empleabilidad ha bajado un 90% desde 2007, lamentan.

Los estudios de la universidad privada, añaden, no cubren una demanda existente y supondrán una afección importante para los de Huesca. De hecho, el campus oscense valora que se perderían la mitad de los estudiantes que hoy tiene la facultad, 964, de los cuales el 50% viene de la provincia de Zaragoza. Ello, conllevaría pérdidas de hasta 3 millones de euros de la ciudad, según el informe elaborado por la Facultad.

Los estudiantes de Magisterio suponen un 18% del total del Campus oscense. También se perderían profesores y personal laboral, además de muchos de los proyectos que desarrolla la Facultad en colaboración con otras entidades e instituciones. Por todo ello, piden al Gobierno de Aragón que reconsidere la decisión.

Tanto el vicerrector del Campus de Huesca, José Domingo Dueñas, como la Decana de la Facultad de Magisterio, Marta Liesa, han mostrado su desacuerdo con el Gobierno de Aragón y creen que el procedimiento y sus argumentos son muy cuestionables. La decisión, añaden, va en contra de la LOSUA (Ley de Ordenación del Sistema Universitario de Aragón) que contempla la Universidad como un elemento vertebrador del territorio.

Tienen confianza plena en la educación que se imparte desde la facultad oscense, que lleva funcionando 170 años, y piden a las familias que reflexionen y piensen dónde encontrarán mejor formación.

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