San Juan de la Peña, gran atractivo turístico en Semana Santa

El monasterio de San Juan de la Peña realza más si cabe su atractivo turístico en fechas como estas, con una gran afluencia de turistas en la zona. El Gobierno de Aragón, a través de Turismo de Aragón, lo incluye en un particular recorrido por tres monasterios de nuestra comunidad autónoma. De él destaca su ubicación privilegiada y su riqueza artística, construido al amparo de una roca, sobre la que, en una amplia pradera, se ubica el monasterio barroco. Este real monasterio altoaragonés comparte protagonismo en la ruta propuesta por Turismo de Aragón con el Monasterio de Santa María de Veruela en Zaragoza y el de Nuestra Señora del Olivar en Estercuel (Teruel).

El monasterio benedictino del s.XII de San Juan de la Peña fue cuna del reino de Aragón y sus muros han custodiado el Santo Grial. Además, fue, panteón real de Aragón hasta el siglo XII. Declarado Bien de Interés Cultural, está compuesto por varias dependencias pertenecientes a distintas épocas. A través del atrio se accede a la Sala de los Concilios y a la llamada iglesia baja, mozárabe del siglo X. El panteón de nobles conserva dos hileras de nichos decorados con arcos adosados de medio punto y friso ajedrezado de estilo jaqués. Desde allí se accede a la iglesia alta (s.XI) y al claustro (s. XII), maravilloso ejemplo del arte románico con una valiosa galería de capiteles tallados en los que se representan escenas bíblicas.

La segunda propuesta de Turismo de Aragón, el Monasterio cisterciense de Santa María de Veruela en las faldas del Moncayo (Zaragoza), es uno de los monasterios mejor conservados del territorio aragonés y junto a los de Rueda y Piedra, forman el conjunto de cenobios cistercienses más representativos de la Comunidad. La construcción del conjunto se prolongó varios siglos y los edificios reúnen varios estilos artísticos que van desde el románico en la portada de la iglesia, pasando por el gótico en su interior y en el claustro medieval, el estilo renacentista en el Palacio abacial y el barroco en el monasterio nuevo.

En el Monasterio de Nuestra Señora del Olivar en Estercuel (Teruel) habitan todavía monjes mercedarios. Allí pueden vivirse los distintos momentos del día con esta Comunidad, se puede comer en el refectorio monacal del s. XVII, y participar con ellos en la oración litúrgica. Destacan también los orígenes legendarios de este monasterio como ya escribió Tirso de Molina en su “Dama del Olivar”, una historia emocionante de bandoleros y señores tiránicos cuyo telón de fondo es la milagrosa aparición de la Virgen.

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