Los regantes reivindican su papel como productores de energía para rebajar a la mitad los costes fijos de la factura

La Federación Nacional de Comunidades de Regantes (FENACORE) ha planteado al Gobierno la necesidad de impulsar la normativa marco que permite a los agricultores sumarse a la producción de energía distribuida en las zonas regables, contribuyendo a garantizar el suministro eléctrico en España con recursos propios y rebajando a la mitad los costes fijos de la luz que, en el caso de los regantes, ascienden al 70% de la factura. Los regantes reivindican su papel como productores de renovables a partir de sus recursos naturales (agua, tierra, viento…), lo que permitirá contar con una mayor dotación de energía, que facilite alcanzar los objetivos marcados por el Consejo Europeo.

Estas declaraciones se realizaban en el marco de la jornada técnica titulada “El regadío en la nueva planificación hidrológica”, inaugurada por la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina. Desde esta Federación se recuerda que Bruselas exige a España que, de aquí a 2020, pueda transportar a sus países vecinos al menos el 10% de la electricidad que produzcan sus centrales eléctricas, con el objetivo de ir construyendo un mercado energético común, que reduzca nuestra dependencia energética con el exterior, evidenciada por el conflicto de Ucrania.

Además, durante el encuentro, los regantes recordaban que siguen negociando con la Administración la puesta en marcha de toda una tabla de medidas, entre las que insisten en el pago por la potencia real registrada y no por la teórica contratada para facturar realmente sólo por lo que consuman, en lugar de abonar todo el año por un servicio que únicamente se utiliza durante la campaña de riego.

Según Fenacore, al permitir el Net Metering o balance neto, el Gobierno hará posible que los regantes inyecten a la red nacional la electricidad que no utilicen para autoconsumo fuera de la campaña de riego, reduciendo de forma drástica la importación y, por tanto, los costes fijos; máxime cuando en la península Ibérica existe una potencia instalada del más del doble de lo que se necesita en hora, lo que añade sobrecostes innecesarios.

En opinión del presidente de la Federación, Andrés del Campo, si se fomenta la producción propia de energía y la exportación, tal y como está impulsando la Unión Europea, se va poco a poco hacia lo que se llama justicia eléctrica. No sólo no tendrán que estar a expensas de los vaivenes caprichosos de otros, sino que tendrán en sus manos la fórmula para tener el suministro energético garantizado, reduciendo los costes fijos, que son los que más les afectan a los que son usuarios estacionales de la energía.

Si bien es cierto que con la exención del 85% en el impuesto de la electricidad y la reducción de módulos conseguida a finales del pasado año el regadío obtendrá un ahorro anual superior a los 54 millones de euros, Fenacore estima que es necesario seguir trabajando en pos de soluciones que ayuden a compensar realmente los más de 300 millones de euros extras que pagan a las eléctricas desde que en 2008 desaparecieran las tarifas especiales.

Comentarios