La romería de San Pedro podría recuperar “el baile de la escoba”

Ermita de San Pedro

Aunque el día de San Pedro es el 29 de abril, en Graus, tradicionalmente, los actos entorno a esta fecha, se dejan para el 1 de mayo. Este año, además, al ser viernes, se espera que participe mucha gente en la romería a la ermita de San Pedro de Verona. A pesar de ser una cita, condicionada siempre por la climatología, con lluvia o con sol, los grausinos no faltarán a esta romería. La tarde anterior, con el volteo de campanas y el disparo de cohetes, se recuerda a los vecinos la proximidad de esta tradición.

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José Antonio Frégola, prior de la cofradía, explicaba que acudir en romería a la ermita es algo que, posiblemente, se remonte a unos 150-200 años.

No ha cambiado mucho, la cita con el paso de los años, quizás que, hoy en día, son más los romeros que llegan en vehículo hasta la ermita, puesto que, los accesos son buenos, que quienes suben por la senda. Además, ya hace tres años, se recuperó el hacer una parada durante el descenso. Antaño se hacía en la Piedra Plana, donde manaba una fuente, que lo convertía en el lugar ideal para merendar lo que había sobrado de la comida y volver a hacer un baile. Hoy en día se hace entre San Miguel y la fuente del Torroc, donde se baila y se degusta el poncho con el que la cofradía obsequia a los romeros.

El viernes, sobre las 9.30 o 10, sonarán las campanas, se dispararán cohetes y la charanga Band&Díez recorrerá las calles de la villa para animar a la gente. Ya en la ermita, a las 13.30 horas se realizará la procesión con la bendición de términos y la misa y se repartirá torta y vino.

Posteriormente, los romeros se reunirán en grupos y pandillas para disfrutar de una comida campestre que, habitualmente, es a base de ensalada, conejo, caracoles y ajaceite. A las 16h, los cofrades y la charanga hacen una ronda por todos los grupos para realizar la tradicional rifa de San Pedro. Con lo recaudado la cofradía intenta sufragar los gastos de este día por lo que se pide la colaboración de los asistentes.

Sobre las 19 horas empieza a bajar la gente, hasta San Miguel donde la cofradía invitará a poncho a todos los romeros. Este año incluso podría recuperarse el baile de la escoba que era el último de los bailes que se danzaba en la placeta de San Miguel.

Por lo que respecta al estado de la ermita, hace cuatro años, se acometió una importante actuación y, además, todos los meses, los cofrades realizan labores de mantenimiento aunque, explicaba Frégola, la gente cada vez está concienciada y el entorno se mantiene impecable. Este año, en la misa, se estrenará un mantel para el altar, bordado con bolillos, y donada por una familia de la villa.

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