Modesto Lobón defiende en Bruselas la uniformidad en los Estados miembros sobre el control de los productos ecológicos

Las conclusiones del Consejo sobre la simplificación de la Política Agrícola Común (PAC) y la propuesta de reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo relativa a la producción ecológica y el etiquetado de estos productos volvían a centrar el Consejo de Ministros de Agricultura y Pesca de la Unión Europea, celebrado en Bruselas. Un Consejo en el que, tal y como aseguraba el consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, Modesto Lobón, en la primera parte había un gran desacuerdo entre los países con respecto a tres puntos de la propuesta de reglamento de la presidencia sobre producción ecológica. Ante esta situación, los letones, que ostentan la actual presidencia del Consejo elaboraban un nuevo documento que era debatido.

Lobón, acompañaba a la Ministra de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, Isabel García Tejerina, e indicaba que el debate de la mañana trataba de responder a la pregunta de qué sucede cuando sustancias no permitidas, como plaguicidas o residuos de fitosanitarios, se encuentran en los productos ecológicos. En este sentido, el consejero aragonés declaraba que la nueva propuesta refleja tres umbrales. El primero de ellos es que si se da una sustancia no permitida en un producto ecológico y ésta está por debajo de 0,01 miligramos por kilo, se concluirá que no existe. Si, en cambio, está por encima de 0’01 mg/kg, pero por debajo del 15% del límite de esta sustancia admitida en un producto no ecológico, entonces se investigará. Esto es, se estudiará si la situación se ha debido a causas de contaminación difusa o si ha sido culpa del productor, y se actuará en función de quien sea el responsable. Por último, aquel producto que esté por encima del 15%, no se admitirá.

El control de los productos ecológicos era el segundo tema abordado dentro de este primer debate donde, según explicaba Modesto Lobón, los letones han planteado que el control sea anual y que cada Estado decida, en función del riesgo del productor, si quiere que éste sea físico o documental. Si se opta por éste último, la explotación ecológica deberá tener un control físico cada tres años. A este respecto, el consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, Modesto Lobón, se mostraba disconforme, pues para éste debería haber una uniformidad en los Estados miembros, sea cual sea el procedimiento, para que no quede al arbitrio de cada uno, y que por tanto no se rompa la competitividad.

El tipo de exigencias que la Unión va a tener con las importaciones de los productos ecológicos procedentes o producidos en terceros países era el tercer punto de discordia. Según el consejero, la postura generalizada radica en que aunque éstos tengan distintos procedimientos para evaluar su carácter ecológico, el principio de igualdad es el que deberá prevalecer, esto es, el mismo nivel de exigencia para todos. 

La simplificación en la gestión de la Política Agraria Común era otro de los debates abordados en el seno del Consejo de Ministros europeo. Sobre este punto, el consejero Lobón informaba que Aragón y España han defendido que la simplificación de la PAC comience por los reglamentos de desarrollo y actos delegados. Y, que se centre, de una manera muy particular, en tres aspectos: en la simplificación del desarrollo de las organizaciones de productores y los programas operativos del sector de frutas y hortalizas e, igualmente, en las exigencias de evaluación de los programas de desarrollo rural, además de, en general, en una mayor claridad interpretativa sobre las normas. 

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