70 productores se beneficiarán de las ayudas de DPH para el sector trufero

La Diputación Provincial de Huesca continúa con la línea de fomento de la truficultura en la provincia a través de un nuevo paquete de ayudas al cultivo dela trufa negra, con una inversión cercana a los 450.000 euros y destinada en su mayor parte para la mejora de las parcelas truferas ya existentes que rondan las 1.500 hectáreas. Las ayudas aprobadas para este 2015 se dirigen a plantaciones ubicadas en una treintena de poblaciones altoaragonesas de las comarcas de La Ribagorza, Somontano, Hoya de Huesca, La Litera y Sobrarbe.

La Diputación Provincial de Huesca ha resuelto hoy la línea de ayudas al cultivo de la trufa negra (tuber melanosporum) que convoca anualmente, y que para este 2015 va a suponer una inversión de 445.000 euros en el territorio altoaragonés, tras aprobarse este mediodía como único punto en el orden del día en la Comisión de Innovación Local presidida por el diputado Luis Gutiérrez. Esta cuantía se suma a los cerca de 6 millones de euros destinados por la DPH desde el inicio de este programa de fomento de la truficultura hace

más de una década.

De este programa se beneficiarán, este año, 70 titulares de otras tantas plantaciones, de las cuales 47 recibirán las ayudas pensadas para consolidar y hacer más productivas las existentes mediante la instalación de un sistema de riego, mientras que el resto recibirán la subvención que se destina a la creación de nuevas plantaciones.

La cuantía total de las subvenciones alcanza este ejercicio los 355.583 euros, y permitirá la inversión de cerca de 450.000 euros al sector trufero. En este 2015 las ayudas llegarán a cinco comarcas altoaragonesas -La Ribagorza, Sobrarbe, Somontano, La Hoya de Huesca y La Litera-, distribuidas entre las poblaciones

de Tolva, La Fueva, Benabarre, Estadilla, Graus, Alquézar, Casbas de Huesca, Peralta de Calasanz, Palo, Aínsa, Santa Eulalia la mayor, Viacamp-Litera, Ayerbe, Belsué y Nocito, perteneciente al municipio de Nueno, Bierge, Bárcabo, La Puebla de Fantova, Capella, El Grado, Siétamo, La Sotonera, La Puebla de Castro, Santorens, Estopiñán del Castillo, La Puebla de Roda, Aler, Baells y Plan.

El cultivo de la trufa negra en el territorio altoaragonés se ha ido incrementando en los últimos años y en la actualidad ronda las 1.500 hectáreas, ya que supone un cultivo alternativo para aquellos terrenos donde el cereal no tiene tanta salida y contribuye a la diversificación de la economía rural.

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