TIEMPOS DE PACTOS

Francisco Javier Bellosta Malo

Vivimos tiempos de pactos o con mayor precisión de “prepactos” ya que casi ninguno está formalizado. Las distintas formaciones políticas, muy pocas con un respaldo superior a la cuarta parte de los votantes, se afanan en y ufanan de manifestar y exponer sus líneas rojas y en señalar a aquellos con los que ni siquiera tienen intención de hablar.

Mal empezamos.

Al final una parte (todos no, ¡por favor!) se sentará en torno a una mesa para debatir programas con el objetivo de parir un ente ejecutivo que pueda gobernar -o pseudogobernar- porque el personal parece que está por no contaminarse con los virus y bacterias del vecino y prefiere decir un “sí, ya veremos” a medias manteniendo -tras una adecuada barrera sanitaria- una posición vigilante no solo respecto al antedicho vecino ejecutivo sino también respecto a la de los otros colegas del “sí, ya veremos”. A los otros –a los desahuciados- ni mentarlos.

El progreso económico de un territorio está directamente vinculado a su disponibilidad de agua, energía y comunicaciones (incluyendo en éstas las indispensables telecomunicaciones). Son tres patas que no deberían faltar en esa mesa de las negociaciones. La cuarta es la justica. Sin equidad y sin seguridad jurídica poco –nada- se puede avanzar.

Sobre esa mesa bien asentada pueden discutirse propuestas de educación, de sanidad, de equilibrio territorial, de servicios sociales, de fiscalidad, de trasparencia, de vivienda y de un sinfín de temas muy importantes y muy cercanos al ciudadano y que evidentemente bien llevados contribuyen decisivamente al desarrollo.

¿Puede prosperar una comunidad que tiene problemas de agua, de energía, de comunicaciones o de seguridad jurídica? Creo que no y creo también que todo lo que se construya sin esta base tiene un difícil asentamiento.

Siéntense, mediten, discutan y disparen sus rayos –cósmicos supongo- rojos pero miren si la mesa cojea no vaya a ser que en un impulso se les derrame el café sobre los papeles y luego no recuerden que es lo que habían escrito.

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