El párroco de Santiago dice que la niña que no pudo comulgar no estaba preparada por sus constantes ausencias

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El párroco de la iglesia de Santiago, Luis Gurucharri, ha salido al paso de las acusaciones de una familia, que había mostrado su queja porque les comunicó, el pasado jueves, que su hija no podría hacer su Primera Comunión, prevista para el sábado 30. El sacerdote indica que la pequeña ha faltado, a lo largo de este año, a muchas clases de catequesis. Tampoco acudió a la celebración penitencial, unos días antes, ni al ensayo, por lo que ya decidieron que no podían administrarle el sacramento. Gurucharri indica que la familia amenazó con que si su hija no comulgaba, ningún niño lo haría, por lo que acudió a ponerlo en conocimiento de la Policía. El párroco asegura que no podía permitir que se amenazara a toda la parroquia y se pudiese boicotear la celebración de los otros 10 niños que comulgaban el sábado. Por ello, tras la denuncia, la Policía Nacional vigiló esa jornada la celebración a las puertas de la iglesia para que nada ocurriese.

Luis Gurucharri recuerda que, ante las continuas faltas de asistencia de la niña a la catequesis, la catequista intentó ponerse en varias ocasiones en contacto con la familia, en el único teléfono con el que contaban, pero no fue posible. Por ello, finalmente, y a la vista de que tampoco había ido a la celebración penitencial ni al ensayo (la familia dice que la niña estaba enferma), decidió acudir a su domicilio para indicarles que no podría recibir la Primera Comunión, convencido de que no les interesaba que la pequeña recibiese el sacramento. Fue en ese momento cuando, dice, fue insultado y amenazado por la familia.

Hay que recordar que la madre de la niña ha mostrado su queja porque esta notificación se les hiciese tan sólo dos días antes de la fecha prevista, cuando ya estaban las fotos hechas, el vestido comprado y la comida en un restaurante reservada y pagada en parte. Añadía que estaban buscando un abogado para pedir daños y perjuicios por el dinero perdido. La madre dice que, si se les hubiera avisado con más tiempo, podrían haberlo entendido, pero no con tan poco tiempo.

La decisión de no dejarla comulgar se tomó de acuerdo con el Consejo Parroquial, todos los catequistas y los padres de los niños.

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