Curiosidades en la constitución del nuevo Ayuntamiento de Huesca

El Salón del Justicia del Ayuntamiento de Huesca era el escenario en el que el socialista Luis Felipe era investido alcalde de Huesca. Allí se daban cita los 25 concejales, 12 de ellos estrenándose en el cargo. En primer lugar, se conformaba la mesa de edad, con el concejal más mayor, Manuel Rodríguez del PSOE, y la más joven, Mary Romero, de Aragón sí puede. Los concejales prometían o juraban su nuevo cargo, y se les iban poniendo las bandas.

Todos los concejales del PP juraban su cargo, al igual que lo hacía Luis Felipe. El resto, prometían su cargo. Enrique Novella, de Ciudadanos, juraba y prometía a la vez, y Fernando Justes, de Aragón sí puede, también tenía que rectificar. Los miembros de Aragón sí puede prometían “por imperativo legal”. Por su parte, los miembros de Cambiar Huesca prometían “sin renunciar a sus valores republicanos”, y mostraban lealtad al “jefe del Estado”, y no al Rey.

Lo hacían sobre unas Juratorias del siglo XVII, exactamente de 1657. Ha habido que hacer doce bandas nuevas. Son de color rojo, y son las monjas de las Miguelas las encargadas de realizarlas. Llevan bordado el escudo de la ciudad, y una pequeña medalla de plata que, en el anverso tiene el caballo del escudo de Huesca, y en el reverso, el escudo de Aragón.

Posteriormente, se presentaban los candidatos a la alcaldía y se procedía a votar. La votación, edil por edil, se realizaba en una antigua urna, de las primeras que se utilizaron en el ayuntamiento, y que fue restaurada para acoger los votos cada cuatro años en la elección del alcalde de la ciudad.

Tras el recuento de votos, se investía como alcalde a Luis Felipe, que juraba su cargo y se le entregaba el bastón de mando. Se trata de un bastón que se hizo nuevo con motivo de la llegada de Ana Alós a la alcaldía en el anterior mandato. Es de nogal, barnizado en color haya, con la cantonera y la empuñadura de laca dorada. Tiene una inscripción, en la que se lee "Alcalde de Huesca", y también figura el escudo.

Llamaba la atención que Mary Romero portase una pañoleta roja, en la que se reivindicaba el tratamiento para todos los afectados por la hepatitis. No la llevaba en el acto de investidura, pero sí la mostraba en la gran foto institucional en la escalinata del ayuntamiento.

Al acto estaban invitados los concejales salientes, los familiares más directos de los 25 concejales, y autoridades provinciales. El resto de invitados seguía el acto en el zagúan del ayuntamiento, y prorrumpían en aplausos y vítores cada vez que protagonizaba algún momento algún concejal de Cambiar Huesca, o Aragón sí puede, o incluso Luis Felipe.

En otras ocasiones, se podía utilizar también el salón del Colegio Santiago. No podía ser en esta ocasión, puesto que es un salón de bodas, y a las 11 de la mañana estaba programada una boda, que oficiaba el todavía concejal entonces, José Mª Gella.

Al igual que ocurriera hace cuatro años con los miembros del 15M, acudían a la plaza de la Catedral, miembros de la Plataforma pro-mantenimiento del cuartel Sancho Ramírez para protestar, y antiguas Mairalesas de San Lorenzo, para reivindicar su papel.

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