Los osos vistos en el valle de Benasque este sábado proceden del Vall D’Arán

huella oso

El Gobierno de Aragón considera que los ejemplares de oso pardo que, este fin de semana, eran avistados en el Posets Maladeta son consecuencia esperable del fruto del aumento de población de esta especie en el Pirineo aunque la zona del Alto Ésera, donde se captaban, este sábado, las imágenes de los tres plantígrados, no puede considerarse, por el momento, zona de presencia estable de ejemplares, por lo que se considera, que los ejemplares proceden del Vall D’Arán.

A partir de los datos de los avistamientos producidos el fin de semana, y de la información que hasta el momento ha podido recabarse, desde el Gobierno de Aragón señalan que no es posible concluir si son dos o tres los ejemplares realmente detectados. Los videos divulgados en medios de comunicación y redes sociales, señalan, están captados en localidades muy próximas entre sí, y aunque en uno de los videos se muestra un solo ejemplar, cabría la posibilidad de que el osezno que aparece claramente en el otro vídeo estuviese oculto o pasase desapercibido en la toma. Tampoco puede aclararse por el momento cual ha sido el motivo que ha hecho, que los animales, se acercasen al Alto Ésera desde su localización más habitual.

Las hipótesis que se barajan desde el departamento de Medio Ambiente, Agricultura y Ganadería son que ambos avistamientos correspondan al mismo ejemplar adulto, una hembra, acompañado por un cachorro nacido el pasado invierno que, alertada por algún motivo, se habría desplazado desde el Valle de Arán, o que la hembra con su cría haya sido desplazada hacia el sur desde la zona de reproducción en el Valle de Arán, por la instigación y molestias provocadas por un ejemplar macho en celo, que bien podría ser el que aparece en el video que muestra aparentemente un ejemplar solitario.

En cualquier caso, señalan desde el departamento la hembra que aparece con su cachorro de este año sería una de las de más de media docena de osas que este año estaría en disposición de criar, en el núcleo oriental.

Desde el momento en que se dieron a conocer los avistamientos de los ejemplares de oso pardo, personal del Gobierno de Aragón (Agentes para la Protección de la Naturaleza y Vigilantes de Especies Catalogadas) se desplazaban a la zona del avistamiento con la finalidad de recopilar más datos, básicamente a través del hallazgo de rastros como excrementos y pelos, con la intención de proceder a la identificación de la hembra mediante técnicas genéticas.

Situación del oso pardo en el Pirineo

De acuerdo con los datos recopilados en las reuniones de coordinación e intercambio de información habituales entre el conjunto de las administraciones pirenaicas implicadas en su conservación, en 2014 la población de osos en el conjunto de la cadena pirenaica se cifraba en 34 ejemplares, repartidos en dos núcleos uno oriental y otro occidental.

Con datos hasta diciembre de 2014, el núcleo oriental concentra a la mayoría de los ejemplares, 32, que campean fundamentalmente desde el río Garona, en el Valle de Arán, hasta cerca de Andorra, con tendencia a expandirse fundamentalmente hacia el este. Este núcleo es el único que contribuye realmente al crecimiento de la población, habiendo pasado de 22 ejemplares en 2012 y a los 32 contabilizados en 2014

Esta tasa de crecimiento se fundamenta en el número de osas con crías: el año pasado se detectaron 3 hembras a las que, recientemente, ha debido sumarse una más, localizada con oseznos ya de un año de vida. La osa Sarousse, asentada en la Alta Ribagorza desde 2010, forma parte de esta subpoblación, aunque no parece haberse reproducido nunca. También forman parte de esta subpoblación los osos detectados en el Parque Natural de Posets-Maladeta este fin de semana, aunque parecen haber desplazado su actividad más al oeste de lo habitual.

Por su parte, la subpoblación occidental es, sin duda, la más amenazada, sin viabilidad posible a corto-medio plazo ya que está constituida por solo dos ejemplares machos que se mueven entre Francia (al oeste de Gavarnie), el valle navarro de Roncal y los aragoneses de Ansó y Hecho.

¿Qué hacer en el caso de un encuentro con osos?

El parque de Posets Maladeta, y, concretamente, la zona en la que se han producido los avistamientos, recibe en esta época del año un importante número de visitantes, por lo que puede parecer lógica cierta inquietud por la presencia de ejemplares de oso pardo a escasos metros de áreas muy frecuentadas. Sin embargo, hay que recordar que los encuentros entre humanos y osos son extremadamente raros, incluso en zonas con presencia habitual y mucho más significativa de plantígrados que la que se da en esta parte de la geografía aragonesa. Esto queda confirmado por el propio hecho de que estos avistamientos alcanzan siempre el nivel de noticia.

En condiciones normales, el oso pardo tiene miedo del hombre y lo evita, incluso cuando se producen encuentros fortuitos con senderistas y otros usuarios del monte. En estos casos el sentido común debe imperar. Ante avistamientos o encuentros como los del pasado fin de semana, debe respetarse la tranquilidad del animal, evitando el acercamiento y la molestia intencionada.

En el caso de pasear por estas zonas acompañados de un perro, es importante respetar la normativa del Parque Natural que prohíbe que circulen sin control, algo que es especialmente importante en el caso de encuentro fortuito con un oso, pero también con otros animales como jabalíes o incluso ganado doméstico.

No obstante, ante el más que improbable caso de un encuentro con un oso, conviene recordar algunas de las recomendaciones que se dan en zonas donde estos hechos pueden ser más frecuentes:

•    Asegurar que el oso pueda identificarnos, manifestando nuestra presencia y dejándonos ver y oír a distancia suficiente

•    Movernos sin hacer aspavientos y sin brusquedad,

•    No cortarle el paso ni bloquear las posibles vías que pudiera utilizar en su huida,

•    Alejarse despacio del lugar y del itinerario que el oso podría tomar y

•   En el caso de un encuentro con una osa y sus oseznos, no interponerse nunca entre la madre y sus crías, y mucho menos acercarse a tratar de contactar con el cachorro.

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