La rebaja del IRPF supondrá un ahorro de 16 euros al año para la mitad de los contribuyentes

El Consejo de Gobierno aprobaba este viernes la reforma fiscal, por la que se reduce el IRPF. Los técnicos de Hacienda (GESTHA) han estudiado esta variación, y estiman que el adelanto de esta reforma tendrá un alcance muy limitado para la mayoría de los ciudadanos. De hecho, aseguran, los contribuyentes con rentas más bajas, hasta 12.450 euros, prácticamente ni lo notarán, ya que tan sólo ahorrarán 4 euros anuales, o lo que es lo mismo, 0,32 céntimos al mes. Los técnicos también aseguran que esta reforma es precipitada.

Según los cálculos realizados por Gestha, a partir de la estimación del coste para el Gobierno, la reforma fiscal aumenta la desigualdad, dado que beneficia a un grupo de contribuyentes muy reducido, precisamente el de rentas más altas. En concreto, casi 439.000 personas que declaran más de 60.000 euros, el 3,3% del total, se embolsarán más de 860 euros anuales gracias a la rebaja.

Con las nuevas tarifas de la renta general del IRPF, los Técnicos de Hacienda calculan que el grueso del ahorro queda limitado una vez más a los ciudadanos con mayores ingresos. Por tanto, ese 3,3% del total de declarantes “más pudientes” acapara paradójicamente más ahorro que el 60,1% de los asalariados y autónomos, en total 8,5 millones de personas que ingresan menos de 20.200 euros al año.

En el caso de los autónomos, la reforma fiscal sólo impactará en los profesionales con ingresos superiores a los 15.000 euros, lo que supone alrededor de la mitad de los 717.000 profesionales que actualmente se contabilizan en España. Además, hay que resaltar que no se trata realmente de una rebaja de IRPF para este colectivo, sino de una bajada de las retenciones que conllevará la consiguiente regularización en la liquidación anual.

Según los técnicos de Hacienda, el Gobierno no sólo se ha limitado a adelantar las rebajas prometidas para el IRPF sino que también a partir de julio se reducen las retenciones a las rentas del ahorro donde se repite el modelo de desigualdad fiscal. Así, los grandes beneficiados de esta reforma vuelven a ser los que perciben mayores ingresos, en concreto las 55.850 personas que obtienen rentas del capital por encima de 50.000 euros, que son sólo el 0,18% del total, y acaparan más de un tercio del ahorro global. Gracias a la reforma, este grupo logrará un ahorro anual medio de 893 euros.

Estas cifras contrastan con las rentas de capital más modestas -de hasta 6.000 euros-, las que ingresan la mayor parte de los ciudadanos. El 96,3% conseguirá meterse en el bolsillo 8,6 euros al año con esta rebaja, una cantidad considerablemente inferior a la que se embolsarán las rentas más altas.

Es una realidad, dicen, que vuelve a poner de manifiesto la ‘paradoja de Warren Buffet’ que se da en el sistema impositivo español, donde los contribuyentes con mayores rentas acaban pagando relativamente menos impuestos que los de ingresos inferiores.

La rebaja fiscal del Gobierno impactará todavía con más fuerza en el bolsillo de uno de los colectivos más sensibles como son los pensionistas y jubilados, que verán cómo a partir de este mes de julio la rebaja anticipada no les evita tener que tributar por los dividendos. Hasta 2014, cuando estas rentas no superaban los 1.500 euros estaban exentas de tributación pero con la nueva norma se gravarán al 19,5%, lo que implica que los pensionistas que tengan una cartera de acciones pasarán a pagar hasta 292,5 euros al año.

Para Gestha, las medidas fiscales aprobadas por el Consejo de Ministros son precipitadas, pues hace seis meses se justificó que la reforma se difería en dos años para asegurar el objetivo del déficit. Esta precipitación justifica la opinión de quienes ven un claro corte electoralista, ya que llegan al final de la legislatura tratando de mostrar, in extremis, que cumplen con la promesa electoral de hace cuatro años de no subir los impuestos.

Los Técnicos de Hacienda creen que la desigualdad que genera esta rebaja supone otro “parche” que evidencia la necesidad de acometer una reforma fiscal integral de todo el sistema tributario. Es más, esta rebaja representará 100 euros más al año en el bolsillo del ciudadano medio pero sin embargo, en su conjunto, puede comprometer el objetivo del déficit público del 4,2% del PIB si se ralentiza la economía.

Para Gestha, el aumento de los ingresos tributarios de 2.730 millones recaudados hasta mayo no parecen suficientes para sostener estas iniciativas fiscales que supondrán un coste de 1.500 millones para las arcas del Estado, según ha adelantado el propio Gobierno, una cuestión que genera las suspicacias de las instituciones europeas.

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