Las invisibles, las innombrables, las 0,44 %...

Carmen García Serrano

Cambiar Huesca

El Congreso ha aprobado una  reforma de la legislación por la cual, a partir de ahora, no podrán interrumpir su embarazo las menores de edad  sin el consentimiento de sus progenitores. Aunque la mayoría de las jóvenes van acompañadas en este trance por sus tutores, el porcentaje de menores que no lo hacen es muy pequeño (0,44). Pero el PP cree importantísimo realizar esta modificación. Después de echar por tierra la ley del aborto auspiciada por Gallardón debido a la contestación social, no tienen más remedio que realizar esta reforma para contentar a sus votantes más ultraconservadores, aún a sabiendas del enorme dolor que va a suponer. 

Porque de lo que nadie habla ni dice nada es del perfil de estas adolescentes que se ven obligadas a abortar sin el acompañamiento  de su padre y de su madre. ¿Saben por qué? Porque la mayoría de estas jóvenes sufren desamparo desde la más tierna edad o han sufrido malos tratos, algunas de ellas han sido  forzadas por sus propios familiares,  padres o hermanos.  Otras han sido abandonadas por sus progenitores, algunas de ellas criadas por familiares que no tienen la patria potestad y, por tanto, no pueden acompañarlas, y otras porque son emigrantes emancipadas  y están solas en este país. La mayoría son pobres, paupérrimas.

Pero  pocas veces habrán oído hablar de  esto   porque es molesto, cruel, grosero y vomitivo encontrar la causa  del embarazo. 

Ya ven... siempre se ceban con las más débiles. Porque muchas de estas adolescentes acabarán utilizando métodos ilegales y peligrosos poniéndolas en el precipicio de la vida. 

¿Pero qué es un 0,44 % frente a unos cuantos votos?

Nada. Porque son invisibles e innombrables.

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