La variante de Huesca y sustitución de traviesas, únicas inversiones en el Canfranc en los últimos 15 años

La inversión realizada por el Ministerio de Fomento en los últimos 15 años en la línea del Canfranc no permite hacer un balance muy optimista, dicen desde la CREFCO. Las obras llevadas a cabo se limitan a la construcción de la variante de Huesca para sacar la vía del tren del casco urbano de la capital y la sustitución de las traviesas del trazado entre Caldearenas y Jaca, además de construir un nuevo andén en la estación de Huesca.

Como recuerda el portavoz de la Coordinadora para la reapertura del Ferrocarril Canfranc-Olorón, Diego Colás, solo se ha intervenido en las partes del trazado más sencillas y más baratas. Nada para el tramo Jaca-Canfranc y nada para la línea a su paso por la sierra.

Pero, en el caso del tramo de Caldearenas-Jaca, explica Colás, no se llegó ni siquiera a invertir lo que preveía el proyecto original que redacto Fomento siendo ministro Francisco Alvarez Cascos. La intervención se limitó a sustituir las traviesas de madera por unas de hormigón. Ni se rectificaron curvas, ni se mejoró el trazado.

También queda pendiente en el caso de la variante de Huesca la construcción de un apeadero de mercancías para dar servicio a la Plataforma PLHUS. Un proyecto del que se habló, pero que tampoco se ejecutó.

Mientras tanto, Francia sigue avanzando en su proyecto, y en abril del próximo año el ferrocarril llegará a Bedous. Hay ya señalada incluso una fecha de inauguración.

Para la Crefco, nunca ha habido una voluntad política clara de reapertura en España.

Diego Colás, recuerda que cuando se quiere impulsar un proyecto se hace, aunque suscite polémica. Pone como ejemplo la autopista eléctrica que atravesará el Pirineo. Sin embargo, el Canfranc, dice, una de las reivindicaciones que más unanimidad suscita en Aragón, sigue siendo el eterno olvidado.

Añade Colas que 2020 debería ser el año de la reapertura, pero para eso hay que comenzar a trabajar en serio en España.

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