En Aragón todavía sobreviven 550 cabinas telefónicas

Son casi un recuerdo del pasado, pero pueden salvarnos de más de un apuro. Son las cabinas telefónicas. Hoy ya sin las puertas que dejaron encerrado a José Luis López Vazquez; ahora son mucho más accesibles, incluso para personas ciegas. En total hay 550 en todo Aragón, pero su número se reduce año a año. En los últimos tres, han desaparecido el 40%

Lo mejor de la cabina es que da servicio a los usuarios las 24 horas del día y los 365 días del año. No necesitan batería y siempre tienen cobertura.

Además, si una persona no dispone de saldo suficiente y tiene una urgencia, las cabinas le permiten de forma gratuita contactar con los servicios de emergencia residenciados en el 112.

En España, la cabina facilita el cobro al usuario admitiendo varios medios de pago, incluyendo moneda o tarjeta chip de cabinas. Se aceptan monedas desde 5 céntimos a 2 euros. Y eso que las cabinas telefónicas de la mayoría de los países de nuestro entorno no admiten siquiera el pago de llamadas con moneda. Francia y Bélgica, por ejemplo, en la mayoría de sus cabinas sólo admiten el pago con tarjeta.

Telefónica, además de introducir el pago con tarjeta, ha seguido manteniendo esta modalidad de pago con monedas, a pesar de los costes de recaudación y de reparación por robos y vandalismo que le genera.

La población inmigrante es uno de los colectivos que más utiliza este servicio. De hecho, en España se permite la compra y uso de tarjetas prepago de tráfico internacional de bajo coste de otros operadores de telecomunicaciones.

TTP es una empresa del grupo Telefónica, es quien gestiona las cabinas públicas

En los últimos años, TTP ha tratado de suprimir las barreras que los discapacitados puedan encontrar a la hora de establecer sus comunicaciones en la vía pública. Para ello ha puesto especial empeño en desarrollar y adaptar los teléfonos a personas con alguna discapacidad con teclados utilizables por personas ciegas, cabinas ubicadas en lugares libres de obstáculos para el acceso en sillas de ruedas, teléfonos conectables a audífonos para personas con problemas auditivos.

Además, hay más de 2.000 cabinas con altura reducida (

La extensión del uso del móvil ha provocado una caída media interanual sostenida del orden del 40% en los últimos tres años. Este fenómeno era previsible, ya que, aun teniendo en cuenta los posibles crecimientos del uso de las telecomunicaciones, una parte importante del público objetivo de los teléfonos públicos es el mismo que tiene a su alcance y utiliza los servicios móviles, cada día más baratos y populares.

La liberalización de la telefonía de uso público y de los servicios móviles en 1994, con un crecimiento exponencial de la demanda hasta el año 2000.  A ello  le sucede la aparición de los locutorios que afloraron años atrás, lo que supuso junto a la extensión del uso del móvil un notable cambio y el principio del declive de la telefonía de uso público con tasas interanuales del -20% de caída.

La enorme bajada del precio del móvil ha provocado una caída interanual sostenida del orden del -40% en los últimos tres años.

En España debería haber menos de 20.000 cabinas aunque hoy en día aún se mantienen cerca de 34.000.

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