El litigio de los bienes, principal reto de Salvador Giménez como nuevo obispo de Lérida

El alicantino Salvador Giménez va a suceder en el cargo al obispo de Lérida, Joan Piris. Ha sido nombrado por el papa Francisco para desempeñar esta función tras aprobar la renuncia al Gobierno pastoral de Piris. Este cambio abre nuevas incógnitas acerca del conflicto de los bienes de arte sacro, pues es el quinto prelado en la historia del litigio: Ramón Malla, Ciuraneta; Salinas; Piris y, por último, Giménez. En declaraciones a medios de comunicación leridanos ha indicado que “tiene que estudiar el tema en profundidad”.

Muchos años de litigio pero en la actualidad se encuentra en un punto muy avanzado en la reclamación de la parte aragonesa. De hecho, cuando Salvador Giménez tome posesión oficialmente, se encontrará con las cartas que el obispo de Huesca, Julián Ruiz, y el obispo de Barbastro- Monzón, Ángel Pérez, enviaban a Piris.

Los argumentos no dejaban lugar a dudas. Pérez señalaba en su misiva que la Ley eclesial incluso “impone penas a quienes impidan el uso legítimo de los bienes sagrados”. Además de las cartas, el obispo de Barbastro- Monzón transmitía los últimos detalles del conflicto a la secretaría de Estado del Vaticano, con un completo dosier de documentos.

La vía civil también despejaba recientemente todo tipo de dudas. El Tribunal Supremo en su sentencia desestimaba los recursos de casación interpuestos por la Generalitat y confirmaba la titularidad de las obras de arte de las parroquias aragonesas depositadas en el Museo de Lérida y refrendaba la catalogación realizada por el Gobierno de Aragón porque la realizada por Cataluña no tiene validez jurídica.

La decisión del tribunal se plasma en cuatro sentencias referidas a cuatro litigios y confirma la catalogación aragonesa del Frontal de la Iglesia de Berbegal, de la Tabla del Calvario y de la Crucifixión de Peralta de Alcofea y de 24 de las 113 piezas procedentes de las parroquias aragonesas.

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