Cartas al director: Carta especial San Lorenzo 2015

Julián Ruiz, Obispo de Huesca

SAN LORENZO, SERVIDOR DE LOS POBRES

Queridos hermanos en el Señor:

Os deseo gracia y paz.

La Conferencia Episcopal Española ha publicado una Instrucción Pastoral titulada “Iglesia, servidora de los pobres”, que en su título y en su contenido refleja uno de los rasgos característicos de san Lorenzo. Él fue diácono, servidor, y mostró una atención, un cuidado y una solicitud especiales por los más pobres.

En nuestros días somos testigos del sufrimiento que la pobreza y la exclusión social producen en muchas personas. Un sufrimiento que tiene raíces morales y sociales y no solamente económicas.

San Lorenzo nos invita a abrir los ojos para reconocer a los pobres de nuestro tiempo:

1) Los niños que sufren privaciones básicas, que carecen de un ambiente familiar y social apto para crecer, educarse y desarrollarse adecuadamente.

2) Los jóvenes sin trabajo, sin posibilidad de independizarse, sin recursos para crear una familia, obligados a emigrar para buscarse un futuro.

3) Los ancianos marginados, olvidados, con reducidas pensiones, a quienes se recurre para equilibrar el presupuesto de muchas familias.

4) Las mujeres golpeadas por la penuria económica, hasta el punto de que se habla de una “feminización de la pobreza”.

5) Las nuevas formas de pobreza, como el flujo migratorio.

6) El empobrecimiento espiritual, hondo, visible, que tiene serias consecuencias personales y sociales.

Las personas siguen necesitando a Dios y no podemos dejar de ser testigos de su amor y de ofrecerles su amistad, su bendición, su Palabra, la celebración de los sacramentos y la propuesta de un camino de crecimiento y de maduración en la fe.

San Lorenzo nos anima a reconocer algunos principios que, desde la Doctrina Social de la Iglesia, iluminan nuestra realidad: la dignidad de la persona, el destino universal de los bienes, la solidaridad, la defensa de los derechos y la promoción de los deberes, el bien común, el derecho a un trabajo digno y estable.

La Iglesia, desde su origen, es una comunidad que vive el amor. En ella se ama y se sirve a todos, especialmente a los pobres, “el tesoro de la Iglesia”.

Los cristianos estamos llamados a ser instrumentos en las manos de Dios para la promoción de todas las personas, de modo que puedan integrarse plenamente en la sociedad.

San Lorenzo nos exhorta a salir a las periferias, a identificarnos con los sentimientos de Jesucristo que, al ver a la multitud perdida, desorientada, extenuada, sin guía, siente una profunda conmoción en sus entrañas. Los pobres ocupan un lugar privilegiado en la misión de la Iglesia.

San Lorenzo supo servir porque se sintió gratuitamente amado por Dios y, en consecuencia, vivió el amor generoso hacia los hermanos. Se hizo servidor de los pobres.

¡Felices fiestas en honor de san Lorenzo!

Recibid mi cordial saludo y mi bendición.

+ Julián Ruiz Martorell

Obispo de Huesca

Comentarios