Poco a poco se va engrasando la “maquinaria” de las fiestas de Graus

danzantes

Lo primero fue conocer el cartel anunciador de las fiestas de Graus, después llegó el inicio de los ensayos por parte de los danzantes, la apertura del plazo para remitir textos a la Mojiganga o desvelar el nombre del pregonero, desde hace unos días el llibré ya está en la calle y, en breve, se conocerán los galardonados con los premios Calibo y, así, poco a poco, se irán ensamblando, un año más, las piezas que formarán el colorido puzzle de las fiestas de Graus.

Quienes apuran sus días de ensayo son los danzantes, mayores e infantiles, que desde algunas semanas, en el patio de recreo del colegio Joaquín Costa, repiten una y otra vez los dances de las espadas y las cintas. Cabe recordar que, sobre todo, en este último, es donde más caras nueva se suelen ver, entre los chicos y, especialmente, entre las chicas, puesto que, las danzantas, tienen limitados los bailes a tres en dos años debido a l elevado número de chicas que quieren bailar.

El Grupo de Dances y Albadas participa el día 12 en la espera de la gaita y el canto de las albadas. Ese mismo día, tiene lugar el ensayo general en la plaza Mayor.

Del 13 al 15 el colofón de las mañanas serán los dances. Primero, el de las espadas, que es una de los pocos que todavía hoy se conserva, y que lo forman tres coreografías: la cardelina, el allá arriba y la culebreta que interpretan 22 danzantes, formados en cinco cuadernas, de cuatro danzantes cada uno, (la del medio es la de volantes) y dos repatanes.

Después el baile de las cintas, introducido en 1.876 y, por lo tanto, más actual, que el de las espadas. Hasta mediados del siglo XX lo bailaban cuatro parejas, una de ellas formada por los “volantes” hasta que se introdujo la mujer en el baile. Desaparecieron los volantes y pasaron de cuatro a ocho parejas. En este se danza a ritmo de la polka La Zaida.

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