Los Danzantes de Sariñena honraban un año más a San Antolín

danzantes de sariñena

Los danzantes de Sariñena volvían a hacer las delicias de los presentes en el día de San Antolín. Todo un ritual que se celebra tan solo una vez al año, pues el día de San Isidro la representación es más informal y no se realiza completa. Un día muy esperado por los vecinos de Sariñena y que cada vez atrae a más gente de fuera. Trabajar en este potencial turístico es el objetivo. Por ello, ha ganado en vistosidad con la colocación de gradas para el público por segundo año consecutivo.

Tras la procesión, misa y ofrenda en la iglesia parroquial de Sariñena, a las puertas del templo se llevaba a cabo el Dance de Sariñena que se iniciaba con la pastorada y un diálogo entre el mayoral y el rabadán. El mayoral, Jaime Martín, cargo que ostenta hace 33 años, es quien pronunciaba las motadas y los dichos. Los primeros son versos que en tono jocoso repasan algunas anécdotas de los propios danzantes de Sariñena y los segundos van dirigidos a todos los vecinos de la villa.

El público también disfrutaba con las demás partes de la interpretación del Dance. Además de la parte teatralizada con la lucha entre el bien y el mal representados por un ángel y un demonio, llegaban las mudanzas, que son los antiguos bailes de espadas y palos, de los que el Dance de Sariñena conserva 34 piezas (25 mudanzas y 9 pasacalles), que van realizando de forma rotativa. Volvía a destacar “El Degollao” que no puede faltar, pues simboliza el traspaso de poderes y en el que los futuros danzantes, los infantiles llamados “volantes”, cobran todo el protagonismo.

Comentarios