FAPAR ve con esperanza los cambios habidos en Educación en el inicio del curso

La Federación de Asociaciones de Padres de Alumnos, FAPAR, ha realizado una primera valoración del inicio del curso escolar 2015-2016. Consideran que el curso comienza con la esperanza de un cambio en las políticas educativas de recortes que han venido marcando los últimos cursos, y que los cambios habidos en el Departamento de Educación indican una clara apuesta por la Educación en general, y por la Escuela Pública y la Escuela Rural en Particular. Creen, en todo caso, que debe haber todavía muchos cambios para recuperar lo que se ha perdido en estos años, en relación a la escolarización, las infraestructuras, los servicios, los programas, la LOMCE o el profesorado.

Por lo que se refiere a la escolarización, ante la decisión del no cierre de aulas rurales y en la ciudad de Zaragoza, ven un impulso a la Escuela Pública que debe continuar y al que hay que unir una nueva planificación escolar con la bajada de ratios para ajustarla a las necesidades del entorno de los centros y no en función de políticas de ahorro. El anuncio de modificación del Decreto de Admisión para primar el domicilio familiar sobre el laboral, entre otras medidas, les parece una buena forma de planificación, a la que habrá que unir otras de conciliación. El incremento de estudiantes en las enseñanzas de Formación Profesional, pone de manifiesto la demanda de estas enseñanzas, por lo que hay que facilitar el acceso a las mismas.

La suspensión del currículo LOMCE en Secundaria y Bachillerato ha sido bien recibida por FAPAR, puesto que es una larga demanda realizada junto a muchas otras organizaciones, que ha permitido facilitar la organización en los centros y ha evitado un gasto innecesario a las familias con la no modificación de textos. Si bien es cierto que el desabastecimiento de algunos libros ha generado incertidumbres, confían que se busquen alternativas. Además, se anuncia junto a la revisión del Programa PIBLEA, actual programa de bilingüismo, la implantación, en los nuevos centros, de programas similares al British con profesorado adicional y especializado, lo cual les parece la mejor forma de garantizar un bilingüismo de calidad.

La ampliación de las becas de comedor desde el primer día de clase hasta el último y la cobertura del 100% de la ayuda, ha sido otra de las reivindicaciones que FAPAR ha repetido cada curso y que se han visto atendidas. No obstante, confían en una completa revisión de estas ayudas, para que puedan llegar a todas las familias que las necesiten. Igualmente acogen con satisfacción el anuncio de la vuelta al programa de gratuidad de libros de texto que garantiza una escolarización básica obligatoria y gratuita, como indica nuestra Constitución. Aprovechan también para reconocer el trabajo de lass APAS que durante cuatro años han puesto tanto empeño, horas y dedicación para organizar los Bancos de Libros y dar así un servicio a las familias que la Administración había dejado de ofrecer.

La anticipación de la contratación del profesorado interino ha supuesto que este pueda participar en la organización y programación del inicio de curso. Esperan que el próximo año el profesorado de Secundaria pueda llegar antes para hacerse cargo también de las pruebas extraordinarias garantizando que los alumnos sean examinados por quienes hayan sido sus profesores a lo largo del curso.

Entienden que el curso ha empezado con la aplicación de un presupuesto y una planificación no diseñada por el actual Departamento, por lo que confían que en el futuro se mejoren las cuestiones que durante cuatro años han supuesto un abandono de la Escuela Pública.

Finalmente, valoran, no solo las medidas adoptadas por el nuevo Departamento, sino el cambio de talante y actitud hacia todas las organizaciones que componen la comunidad educativa y en particular hacia quienes representan a las familias de la escuela pública, y esperan mejorar la calidad del sistema educativo, por lo que reiteran la necesidad de caminar hacia un Pacto por la Educación.

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