La Parroquia de Monzón agradece la labor de don Manuel Linés

Tras el fallecimiento del sacerdote Manuel Linés, la Parroquia de Monzón ha querido hacer un reconocimiento público a la labor del que fuera párroco de Santa María del Romeral durante casi treinta años. Mediante una misiva firmada por José Luis Pueyo, actual párroco moderador, destacan su incansable afán por colaborar con la parroquia hasta el final.

Por otro lado, desde la Parroquia de Monzón también informan de los cambios producidos en el equipo sacerdotal, donde se incorpora un nuevo párroco moderador: Mosen José Antonio Castán, hasta ahora párroco de Graus. José Luis Pueyo estará a disposición para distintos servicios pastorales. José Dalmiro Metaute Maya ha sido nombrado responsable del grupo pastoral de Benasque. Raúl Rodriguez Dago pasa a formar parte del equipo sacerdotal de Monzón. También ha sido trasladado a los salesianos de Burriana Pepe Sorando, y se ha incorporado a la comunidad salesiana de Monzón, Agustín Gorena.

Gracias a Dios por Manuel Lines: Carta de José Luis Pueyo, párroco moderador

En nombre de la parroquia de Monzón, en nombre de todos los cristianos de nuestro pueblo, quiero darle gracias a Dios por nuestro querido párroco Mosen Manuel Linés.

Le damos gracias a Dios por esos 44 años de ministerio pastoral entre nosotros, por esos 44 años de servicio entregado y amoroso al pueblo de Monzón.

Mosén Manuel ha sido un regalo de Dios para nuestra comunidad; el Señor nos ha manifestado, mediante el ejercicio de su sacerdocio, el amor y la misericordia que nos tiene.

Gracias le damos al Señor por toda su incansable actividad litúrgica y sacramental, al servicio de la santificación de nuestro pueblo (más de un millar de matrimonios, miles de bautismos, unciones y celebraciones de exequias). Cuidando siempre con esmero la celebración de la eucaristía y la predicación de la Palabra; sin descuidar la acción caritativa de la Iglesia

También damos gracias a Dios por su solicitud pastoral en la formación cristiana de los fieles, tanto los jóvenes, como los matrimonios, las mujeres y los catequistas. Se preocupó por la formación del laicado y por la acción evangelizadora de la Iglesia. Es memorable la organización de la misión que mosén Manuel impulsó a mediados de los ochenta

También le damos gracias a Dios por su contribución a que la parroquia se pudiera ir dotando de dependencias necesarias: su esfuerzo para echar adelante los locales parroquiales, la rehabilitación de la casa parroquial, la restauración de la ermita de la Alegría (precisamente, hace 3 meses, la Asociación de Ntra. Sra. de la Alegría le rindió homenaje por su labor; allí en la Alegría predicó su última homilía en la que nos invitaba a confiar en nuestra madre de Las Cellas) (Al final de la celebración cantaremos el himno a la Virgen de la Alegría).

Mosén Manuel nos da muchos motivos para dar gracias a Dios pero, personalmente, quiero destacar su incansable afán por colaborar con la parroquia hasta el final. Soy testigo de que ha muerto, o mejor ha resucitado, con las botas puestas. Sólo la incapacidad física y el progresivo deterioro biológico le han impedido, estos últimos meses, seguir concelebrando la misa diaria en San Juan y la misa del domingo a las 7 en Santa María. Gracias Manolo por el testimonio de gastarte en tu sacerdocio hasta el final.

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