“Actuar en los países de origen es clave para evitar la amenaza de la expansión del yihadismo”

Alfonso García-Vaquero

El XXIII Curso Internacional de Defensa ha abordado este miércoles en el Curso Internacional de Defensa de Jaca algunas zonas de interés relacionadas con el Islam en la sociedad del siglo XXI. En concreto, la amplia franja territorial que representan los países del Sahel en África, el conflicto entre Israel y Palestina, y también se ha ofrecido una visión sobre la yihad en el mundo.

El General Jefe de la Misión EUTM-Mali hasta agosto, Alfonso García-Vaquero, ha hablado en el Curso de Defensa sobre ´El Sahel: Frontera avanzada`. En su intervención ha dado a conocer la difícil situación que se vive en el Sahel, que principalmente forman los siguientes países: Mauritania, Mali, Burkina Faso, Chad y Níger. “Parece que están alejados, pero los tenemos a la puerta de casa y por ellos pasan todos los tráficos ilegales de armas, drogas y de personas”. A su juicio, es en escenarios complejos como estos “donde hay que actuar, en origen y en los puntos de paso, antes de que cristalicen las amenazas en el conjunto de Europa”.

En el caso concreto de Mali, ha asegurado que “hay una presencia muy importante del terrorismo radical de corte yihadista y terrorismo local con fuertes conflictos intracomunitarios por problemas étnicos”. “Debido a la globalización –ha proseguido– grupos radicales como Boko Karam utilizan estos países como campos de entrenamiento, para rearmarse y prepararse para cometer atentados en todo del mundo, pero afortunadamente la comunidad internacional está reaccionando”.

Para reducir la vulnerabilidad ante estas amenazas, ha apuntado que “el control de la frontera avanzada en Sahel y Oriente Medio es clave para el futuro de la seguridad europea. Las soluciones a aplicar deberían serlo desde una óptica regional, favoreciendo la colaboración entre países, desde una aproximación global, política, económica y de seguridad”.

A su juicio, además, la actuación transfronteriza “ayudará a reducir problemas relacionados con el terrorismo, el narcotráfico y la inmigración ilegal. Primero habría que estabilizar los países del Sahel, de forma que se den las condiciones mínimas para lanzar proyectos de desarrollo en ellos”. En este sentido, ha concluido que “las misiones existentes de reforma de las Fuerzas Armadas y de las Fuerzas de Seguridad del Estado se están mostrando como una herramienta muy útil para mejorar su seguridad, pero además de adiestrar, es necesario equipar con armamento y material a los diferentes ejércitos y policías, para que alcancen unas capacidades mínimas para defender el territorio y proteger a la población”.

Este ha sido el principal mensaje que ha transmitido en el Curso Internacional de Defensa: “Mejor actuar antes de que lleguen aquí; esa es la clave y la principal dificultad. Nos tenemos que mentalizar de que las amenazas las tenemos muy cerca, una situación que, en general, no perciben los ciudadanos porque África es un continente cercano pero que culturalmente está muy lejos”.

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