Cambiamos la hora. Este sábado, a las 3 serán las 2

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Como marca la normativa de la Unión Europea, en la madrugada del sábado 24 al domingo 25, al ser el último fin de semana de octubre, los relojes se retrasan una hora: a las 3 de la madrugada volverán a ser las 2. Entra en vigor así el horario de invierno, por lo que la jornada dominical será de veinticinco horas, además amanecerá y anochecerá antes.

Este cambio horario se realiza para ahorrar energía al aprovechar mejor las horas de luz, ya que en invierno los días son más cortos. Supone una variación en los hábitos y las costumbres cotidianas aunque sea al mismo tiempo un ahorro en la economía familiar.

HORARIO DE VERANO

La normativa de la Unión Europea establece que cada año, el último domingo de marzo se adelanta una hora el reloj, por lo que a las dos de la madrugada (hora de la Península), son las 3. Este año, el cambio se produjo el 29 de marzo.

HORARIO DE INVIERNO

El cambio de hora tiene lugar el último domingo de octubre, y el reloj se retrasa una hora: a las 3 son, de nuevo, las 2 de la madrugada.

Las primeras consecuencias de este cambio de hora deberían notarse en la factura de la luz, pero también en el comportamiento de las personas: según los últimos estudios publicados, la modificación horaria provoca síntomas como cansancio, despistes, o irritabilidad. Todos estos síntomas tienen su origen en la intensidad de la luz del día, que influye en los ritmos circadianos, en los niveles de serotonina y en la secreción de melatonina.

Según el Canal Salud de la Aseguradora Mapfre, la primera vez que hubo un cambio de horario estacional fue en Estados Unidas durante la Primera Guerra Mundial, con el objetivo de ahorrar combustible. El cambio de hora se reguló en muchos países en 1974, a partir de la crisis del petróleo, para aprovechar más la luz solar y consumir menos electricidad. En España, el cambio de hora fue regulado por Real Decreto en 2002, adoptando la Directiva Europea de 2001. En la actualidad, la utilidad de los cambios estacionales de horario para ahorrar energía está discutida entre los expertos.

Cada primavera “perdemos” una hora, que será “recuperada” al cabo de seis meses. Aunque este cambio no afecta a nuestra salud ni al bienestar, para algunas personas no resulta fácil adelantar o atrasar su agenda interior. Los expertos también aseguran que siempre es más difícil aclimatarse a la “pérdida”, por lo que el cambio de hora en primavera puede ser más notorio que en otoño.

CONSEJOS PARA SOBRELLEVAR MEJOR EL CAMBIO HORARIO

Se han hecho algunas sugerencias a los posibles efectos psicológicos del cambio de horario:

• El ejercicio físico suave, como paseos o la carrera suave, puede ayudar a “avanzar” el reloj interno, al aumentar la concentración de serotonina y de otros neurotransmisores en el cerebro,

• Mantener unos buenos hábitos de sueño todo el año, con horarios regulares a la hora de acostarse y levantarse también ayuda.

• Exponerse a una luz brillante (luz solar) durante una o dos horas en los días posteriores al cambio de horario también podría ayudar a sincronizar los ritmos desestabilizados.

• Modificar el horario de comidas y evitar la ingesta de cafeína y alcohol.

• Melatonina: también se ha sugerido que la ingestión bajo indicación médica de algunas dosis de la hormona melatonina durante unos días podría ayudar a regular los ciclos de sueño y vigilia en las personas sensibles.

• Adaptarse al cambio horario desde unos días antes: en las personas especialmente vulnerables se puede aconsejar que, desde una semana antes, se vayan haciendo pequeños cambios graduales y progresivos de diez minutos cada día en el sentido del próximo cambio de horario.

• Ajustar la hora en los aparatos médicos: se recomienda a las personas que usen aparatos médicos con relojes internos que supervisen la corrección del cambio de horario en todos ellos. Estos aparatos pueden ser algunos marcapasos, desfibriladores, monitores de ritmo cardíaco, monitores de glucosa, etc., aunque la desincronización de éstos no supondría ningún riesgo para la salud.

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