Opinión de Lourdes Ortiz, exalcaldesa de Caldearenas

Lourdes Ortiz.

El pasado día 13 de octubre se celebró en Caldearenas un pleno ordinario, en el que el primer punto del orden del día era la entrada del nuevo concejal, perteneciente al Partido Popular, quedando el Ayuntamiento desde ese momento compuesto por un concejal del PSOE, uno del PAR, dos del PP, y yo por CHA. En cuanto finalizó la sesión plenaria los concejales del PP y del PAR dieron entrada al documento que ya traían redactado para la moción de censura. Era algo que podía ocurrir aunque sinceramente, no creía que fuera tan inmediato.

Después del pleno de agosto, donde el concejal del PSOE dimitió, ya se sabía que el siguiente en entrar era otro concejal del PP. En ese momento simplemente comenté a los medios que los concejales de PP y PAR únicamente habían asistido a los dos plenos realizados y que no habían querido asumir ninguna responsabilidad. Ese comentario tuvo una respuesta mediática por parte del PP, quienes me acusaron de “poco democrática” al no haber creado áreas y comisiones de trabajo, respaldándose en ese concepto para “justificar” su ausencia en el consistorio.

El motivo del por qué estos dos concejales no han aparecido durante mi alcaldía ha sido una elección únicamente personal. Para mí es una falta de respeto tanto a sus votantes, como a los que democráticamente hemos sido elegidos y hemos trabajado para y por ello. No han querido ejercer en su papel de concejales, no han aparecido por las oficinas, ni han utilizado otras vías de comunicación, para enterarse de las labores y trabajos que se realizan diariamente en el Ayuntamiento.

En municipios de menos de cinco mil habitantes no es obligatorio crear comisiones, y no por ello no se trabaja en equipo. A mi entender, si la población te elige para que les representes y formes parte del Ayuntamiento, lo mínimo que tienes que hacer, es tomártelo en serio, asistir, trabajar y cumplir con tu cargo. Acudir sólo al pleno, para mí, ni es representar ni es suficiente.

Los plenos en municipios pequeños, se realizan cada tres meses. En ellos se aprueba, se vota y da a conocer los decretos que previamente han sido realizados.

Durante estos meses mi objetivo ha sido trabajar para ser la alcaldesa de todos los pueblos que forman el Ayuntamiento de Caldearenas con responsabilidad, con iniciativa y cumpliendo con algunos de los objetivos marcados.

Pese a haber estado únicamente cinco meses ejerciendo de alcaldesa, tengo la tranquilidad de haber hecho todo lo que estaba a mi alcance y en beneficio de todos. He desarrollado trabajos constantes para reducir los problemas con los abastecimientos de agua en los pueblos, reuniones y charlas periódicas con el Instituto Aragonés del Agua, con los responsables de distintas Consejerías, actividades lúdicas y culturales en los espacios públicos, estudio sobre el gasto de los espacios municipales...

He intentado suavizar el costumbrismo de “eso siempre se ha hecho o ha sido así”, lo que no quiere decir que sea la forma correcta de hacerlo, pero es un hábito tan arraigado en estos pueblos, que requiere de un gran trabajo para remediarlo y acabar con ello.

Después de esto cada cual sacará sus conclusiones. Mi lectura es que hay personas que tienen demasiados intereses personales para actuar como han actuado y en cuanto han tenido la oportunidad de quitarse de en medio a quien les entorpecía para el desarrollo y el beneficio personal, lo han hecho.

A partir de ahora seré concejal con la experiencia de haber sido la máxima responsable del Ayuntamiento y sintiéndome conocedora de las áreas de trabajo y de las características de los pueblos y sus gentes.

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