Juntos en educación no solo somos más, somos mejor

Ángel Morán

Secretario General de FSIE en Huesca

Nuestro gobierno autónomo acaba de presentar el documento "Bases para el diálogo para un Pacto social y político por la educación en Aragón". Los trabajadores de los centros concertados y privados de la provincia damos sinceramente la bienvenida a esta iniciativa que supone ilusión por conseguir mejoras para todas las personas que entendemos que las palabras educación y consenso siempre deben ir unidas.

Quienes tuvimos la suerte de escuchar al Ministro Gabilondo en el Consejo Escolar del Estado y pudimos trabajar con café y bolígrafo en su propuesta de Estado sabemos lo cerca que se estuvo y la carga de optimismo que generó. La sensación amarga que dejó el "no se puede" por razones políticas, además de la grave situación económica de mayo de 2010, en ningún caso debe suponer una losa perpetua para la generación que ahora está en las aulas, para sus familias y para los profesionales encargados de hacer frente al reto de atender correctamente a nuestros chicos y chicas. Ellos se merecen más...y mejor.

En este camino, los docentes de la escuela concertada, agrupados en el sindicato FSIE, colaboraremos con quien plantee una educación positiva, cercana, reequilibradora de recursos y problemas, inclusiva, integradora, que optimice lo que hay pero ampliando lo que sea preciso, que tenga en cuenta al alumnado sobre todo al menos favorecido, que valore al conjunto de los docentes, que les anime a seguir formándose en condiciones de igualdad con un horizonte claro…Lo hemos dicho otras veces y lo repetimos ahora.

Para nosotros pacto es consustancial a educación porque creemos en la escucha real que surge del diálogo constructivo entre las partes con altura de miras y que persigue un objetivo, el interés común y no sólo el de la mayoría.

La educación es el derecho irrenunciable sobre el que se asienta la convivencia y el futuro de la sociedad tolerante y abierta que queremos. Fortalecer lo existente es básico para que el conjunto del alumnado aragonés se beneficie de una herramienta de futuro que construimos a diario y solidariamente con los impuestos de todos.

El bien común siempre tiene que estar por encima del individual. Lo contrario sería ir en contra de las demasiadas leyes educativas que hemos tenido. De la voluntad de ceder y amoldarse, de las ganas de coordinar y no imponer, del deseo de sumar sin excluir que manifiesten las partes dependerá el éxito del trabajo que deberá acompañar la DGA con una memoria económica suficiente, creíble y para todos.

Hagámoslo bien. La educación, como la cocción de los buenos alimentos, necesita tranquilidad y tiempo. Los enfrentamientos gratuitos no conducen a nada positivo.

¿Merece la pena invertir en mejorar educación? La respuesta es sí. ADELANTE.

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