'Ciudad Ciencia' en Barbastro aborda la investigación sobre las Células Madre

Las Células Madre están hoy en día en el punto de vista de todos los investigadores relacionados con el campo de la medicina. Resolver las incógnitas que llevan aparejadas podría permitir que en el futuro pudiera repararse el tejido del organismo humano a través de un procedimiento biológico y, por tanto, natural. Es decir, incluso las enfermedades terminales podrían tener solución modificando este tipo de células.

En los últimos años, científicos especializados en distintas disciplinas han ampliado nuestro conocimiento sobre las células madre y ya se están dando los primeros pasos para que estos avances en la investigación se puedan aplicar en medicina. Sin embargo, Karel Van Wely, investigador del Instituto Nacional de Biotecnología del CSIC, asegura que las investigaciones son todavía muy incipientes; quedan décadas hasta dar con los quids de la cuestión.

Van Wely repasaba en una charla en Barbastro la historia científica de estas células, desde los primeros descubrimientos hasta las aplicaciones actuales en trasplantes y animales transgénicos, y se explicaba, a través de conceptos básicos, cuál es su función y cómo encajan en el desarrollo del embrión y en los órganos de nuestro cuerpo.

Dejando a un lado la discusión ética que plantea su uso, la investigadora del Centro Nacional de Biotecnología encargada de impartir la charla enfatizará el importante papel que las células madre están desempeñando en la investigación biológica y su relación con enfermedades como el cáncer o el envejecimiento prematuro.

Este programa ‘Ciudad Ciencia’ del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y la Obra Social La Caixa en colaboración con el área de cultura del Ayuntamiento de Barbastro también ha organizado para este mes la exposición “Seres modélicos. Entre la naturaleza y el laboratorio”, una muestra protagonizada por unos seres pequeños, poco vistosos y a veces incluso molestos que, sin embargo, son organismos modélicos. Pueden pasar desapercibidos en su hábitat natural y, en cambio, generan entusiasmo en los centros de investigación. Se trata de siete especies, como el ratón o la mosca de la fruta, que tienen vidas paralelas entre la naturaleza y el laboratorio. Esta exposición puede visitarse hasta el sábado en la casa de la cultura.

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