El Afuera, tres artistas outsider en una muestra espontánea en el FES-MAP

El Afuera reúne las obras de tres artistas outsider en una muestra pura, bruta y espontánea, en un local que acompaña al espíritu de la exposición y del festival en el que se enmarca. El Afuera hace referencia al término foucaultiano del mismo nombre. El afuera, lugar de lo otro, en oposición a un adentro, dominado por el orden, centro imperante y poderoso. En medio, una frontera fina, resbalosa, pero presente y contumaz. Se inaugura este lunes, en la Plaza de los Fueros de Huesca, a las 17:30.

La muestra contará con obras traídas de Barcelona, Madrid y Granada de tres de los más valorados artistas outsider del momento. Fernando Ventura, dibujante y escritor autodidacta que trabaja en los márgenes del sistema social y económico occidental. Sus inquietantes pinturas sobre cualquier tipo de soporte crean atmósferas cautivadoras, y su más reciente técnica de collage constituye una divertida y mordaz crítica del sistema actual. Su vena anarquista y vinculada a la filosofía punk ha propiciado su visión del arte como herramienta de crítica y conocimiento y nunca como hecho comercial o lucrativo.

Chus Oliva es una artista madrileña de amplia trayectoria. Su obra ha pasado por galerías y salas de arte en Madrid y Barcelona. Chus realiza su obra dentro del marco que le proporciona SusoEspai, en Barcelona, asociación que aproxima los museos de arte al ámbito de la salud mental, trabajando con el Museo Nacional de Arte de Cataluña, la Fundación Joan Miró y la fundación Antoni Tàpies. Chus compagina en sus obras el carboncillo, el lápiz o la acuarela sobre lienzo creando figuras muy potentes, algunas incluso viscerales, siempre conectadas con el cuerpo humano. Sus últimos trabajos, los móviles más brutos hechos a base de maderas, telas y punto.

Dunja Koprolcec nació el 18 de marzo de 1954 en Croacia y murió en Granada el primer día de enero de 2009. Comenzó como un referente del teatro experimental balcánico en los ochenta y terminó sus días como vagabunda entre Madrid, Málaga y Granada, diagnosticada de esquizofrenia, aunque sólo ella sabía lo que pasaba en su cabeza.

La obra de Dunya es de una delicadeza y una pureza que emociona al mirarla. Se compone esencialmente de collages y de prendas y accesorios intervenidos. Para ello utilizaba todo tipo de material encontrado, restos de cáscaras de alimentos, lana, flores... una orquesta de colores y materiales armónicamente combinados. No llevaba nunca una prenda que no tuviese un adorno, un bordado con el que ella la había embellecido. Trabajaba día y noche en su casa sin abrir, en ocasiones, la puerta a nadie.

Mención aparte merece lo que podría ser su pieza central, el Corán que utilizaba a diario y las hojas de sus diarios.

Su obra la gestionan las “amigas de Dunya” en Granada. Tras esta exposición dentro del FES-MAP está prevista su compra por un gran mecenas de arte outsider que la moverá por los más importantes museos europeos.

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