El sector del automóvil marca las tendencias de la crisis o de la recuperación económica

Carlos Bistuer

Tras varios años de crisis, de una situación de mercado muy difícil, parece que en los dos últimos años se ha ido recuperando una tendencia de mejoría en el sector de la venta y los talleres de reparación de vehículos. Con dos años de tendencia positiva, no al ritmo que quieren, es el momento de pararse a ver lo que hay, qué ha pasado, cuáles son los problemas más importantes que tienen en estos momentos, cuáles son las soluciones, e intentar ganar visibilidad para los próximos años. Son los temas que abordaba la Asociación de Talleres de Reparación de Vehículos de Huesca, en una jornada técnica. Las decisiones de invertir, contratar o modificar el modelo de negocio tiene que ser basadas en una información de calidad, que facilite las decisiones de los empresarios.

Hay indicadores adelantados de la economía, alguno de ellos de una fiabilidad enorme. La venta de automóviles, principalmente para particulares, es uno de ellos. El primer bache lo tuvo en julio de 2007, con una caída del 6,5% (cualquier caída en el sector por encima del 5% es sintomática). Siguió cayendo de forma terrible hasta el verano de 2013. Hace dos años empezó a cambiar la tendencia, y el resto de indicadores así lo han demostrado también.

Se partía de una situación de venta de 1,6 millones de vehículos al año, y llegaron a estar en torno a los 700.000 vendidos.

Durante todos estos años de crisis, el parque empresarial de concesionarios de vehículos se ha mantenido en la provincia, en torno a las 310 ó 315 empresas. Alguna ha desaparecido, pero se han creado otras. En momentos de una caída de la actividad, por encima del 50% se destruyó empleo, pero en no más de un 10% de lo que era el empleo que daba el sector. Eso es un esfuerzo muy importante en pequeñas empresas, que dan empleo en la provincia a 1.600-1.700 personas. El tamaño medio de las empresas es pequeño. Este esfuerzo se ha hecho con muchas renuncias.

Renunciando a las rentas empresariales, a los beneficios, y a inversiones cuya necesidad se ha ido acumulando. Pero la respuesta social ha sido ejemplar. No piden agradecimientos, sino que la sociedad lo conozca.

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