El PAR Ribagorza plantea varias proopuestas para defender la viabilidad económica y social del territorio

Los representantes del Partido Aragonés en los ayuntamientos y en la Comarca de la Ribagorza van a plantear varias iniciativas en los respectivos plenos, de las citadas instituciones, bajo el criterio común de la defensa de la viabilidad económica y social del territorio y del empleo, los medios de vida y porvenir de sus habitantes. En concreto, sus propuestas se dirigen a rechazar las subidas de impuestos, previstas por el Gobierno de Aragón, en aquellos tributos con especial impacto negativo sobre la zona y, por otra parte, reclamar la conclusión y puesta en marcha de la planta de tratamiento de purines de Capella.

El Partido Aragonés quiere que las entidades municipales y la Comarca se dirijan al Gobierno de Aragón para que suspenda la aplicación del impuesto del cable, programada para 2016, que afecta directamente a las estaciones de esquí. Este incremento fiscal, a juicio del PAR, pondrá en compromiso los resultados y perspectivas para la estación de Cerler que, con toda probabilidad, debería repercutir el impuesto sobre sus precios, perdiendo competitividad frente a los centros invernales de otras comunidades, Francia o Andorra.

El Partido Aragonés valora que, en un sector tan dinámico como el turismo de nieve cualquier inconveniente genera un perjuicio que a su vez, recae sobre la actividad de una estación determinante para el turismo que supone directa o indirectamente, el principal sustento de miles de personas y familias en la Ribagorza. Así, en su propuesta el PAR también plantea que sea elaborado, con participación empresarial y sindical, un informe técnico sobre la incidencia de este impuesto “en la actividad económica del territorio así como en el precio final del forfait del esquí y en la repercusión laboral en dichos centros de trabajo”. También solicita que desde la administración autonómica se continúen las actuaciones de promoción e inversión en este sector.

La segunda propuesta del Partido Aragonés está destinada a trasladar institucionalmente al Gobierno de Aragón la demanda de “reconsiderar” la modificación que ha previsto sobre el Impuesto de Sucesiones y Donaciones, que gravaría en mayor medida la herencia de negocios y empresas familiares, con el consiguiente efecto negativo sobre la transmisión de padres a hijos de comercios, pequeñas industrias o talleres y, en particular, explotaciones agroganaderas. El PAR propone que se continúe reduciendo progresivamente este tributo frente a la intenciones del Gobierno de Aragón de eliminar actuales bonificaciones, de forma que aumentan los impuestos a pagar por los herederos o receptores del patrimonio familiar, una forma habitual de relevo generacional, muy frecuente en zonas rurales para los pequeños negocios o explotaciones que son su medio de vida, además de que se pagaría nuevamente por unas propiedades que ya cumplieron sus obligaciones fiscales. En opinión del Partido Aragonés, la consecuencia de esta presión fiscal puede conllevar renuncias a determinadas herencias y por tanto, a la continuidad de esos negocios, cuestionando incluso el asentamiento de la población.

Finalmente, el PAR reclama la ejecución de la Planta de Tratamientos de Purines que en su día se inició en el municipio de Capella y su puesta en marcha buscando las fórmulas de gestión más económicas para el sector ganadero, de forma que este vea una verdadera alternativa y solución a los excedentes de los purines generados, utilizando además las mejores tecnologías disponibles para el tratamiento de estos productos. Todo ello, contando con las asociaciones de ganaderos del territorio afectado para cualquier acción que sobre estas plantas se quiera realizar, ya que los ganaderos del sector porcino serán decisivos para la viabilidad de las mismas

El Partido Aragonés resalta en su tercera propuesta, la importancia de este sector para muchos municipios ribagorzanos, sobre todo en su zona Sur, donde sustenta muchas economías familiares, así como la trascendencia de valorizar estos residuos mediante su utilización como abono y el aprovechamiento y tratamiento de los excedentes en instalaciones como la proyectada e iniciada en Capella. En ese sentido, la sensibilidad de los ganaderos y las buenas prácticas realizadas por los mismos, está consiguiendo superar las dificultades en la gestión de los purines pero se requiere por parte de la administración, colaboración y medias necesarias para que esto siga siendo así y se favorezca una actividad también decisiva en la economía y empleo de la zona.

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