Orgullo entre los pueblos del Pirineo por la declaración de la UNESCO

Los alcaldes de los pueblos altoaragoneses con fallas se mostraban orgullosos y contentos con el reconocimiento por parte de la UNESCO de la fiesta del fuego del solsticio de verano como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad pasando a formar parte de esa Lista Representativa, en 2015, junto al Filete Porteño de Buenos Aires, una técnica pictórica tradicional (Argentina) y la Sbúa, peregrinación anual en Gurara (Argelia).

Todos coincidían en señalar que, esta declaración, supone un marchamo de calidad al interés turístico de esta tradición, que va a ayudar a que se conozca el patrimonio que existe en Aragón y a permitir salvaguardar la esencia de esta tradición.

La candidatura, que se presentaba, era trasnacional impulsada, desde Andorra, con España y Francia, y formada por 63 pueblos del Pirineo, donde se mantiene la tradición de las fallas por San Juan. Se presentaba un dossier del al que, la UNESCO, se refería como ejemplar, por el fondo y la forma, de la candidatura, y por cómo se han involucrado todos aquellos municipios que siguen celebrando eta fiesta del fuego.

La manera de celebrar, todos los pueblos, este reconocimiento, será haciendo sonar, este miércoles, a las 19.30 horas, las campanas de las respectivas iglesias, y encendiendo una hoguera, para repartir una bebida caliente a todos los vecinos del núcleo.

Además, este jueves, habrá una reunión en Andorra la Vella, para proponer que se firme un documento de compromiso, entre todas las partes que lo quieran firmar, para que se continúe trabajando y crear una asociación de todos estos pueblos para, en un futuro, llevar a cabo proyectos conjuntos.

En el Altoaragón, ésta fiesta se conserva en localidades como Sahún, Montanuy, Laspaúles o San Juan de Plan, donde nunca ha dejado de celebrarse y en Bonansa, donde se retomó en la década de los 90, Castanesa o Aneto, recuperada también desde hace unos años. En todas ellas, tiene algo de particular, puesto que, en unas las fallas se voltean y, en otras se bajan, aunque el denominador común es el fuego y tener un origen que se pierde en la noche de los tiempos y que se ha logrado mantener por encima de ritos y creencias.

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