Conciliación y consenso para reformarla, necesidades para conmemorar la Constitución

La celebración de la Constitución, por parte del ayuntamiento de Huesca contaba con un discurso conciliador, por parte del alcalde, Luis Felipe, en el que destacaban en esta ocasión términos como diálogo, esfuerzo, tolerancia, respeto o libertad, reconociendo eso sí, que se puede reformar, aunque debe sr desde el consenso. El acto contaba con un preámbulo en el que participaban los consejeros de la Ciudad de las Niñas y los Niños, reivindicando sus derechos.

El Salón Azul del Círculo Oscense acogía a los responsables de las cuatro instituciones convocantes: alcalde de Huesca, presidente de la Diputación Provincial de Huesca, Subdelegada del Gobierno y Delegado Territorial del Gobierno de Aragón, además de otros muchos representantes de la vida política, económica y social de Huesca.

Luis Felipe recordaba que hay que celebrar lo bueno que tiene la Constitución.

En su discurso, el alcalde indicaba que muchos de quienes podrán votar el 20 de diciembre nacieron ya bajo los mandatos constitucionales, y rechazaba que al no haber vivido la dictadura o la transición puedan infravalorar el proceso. Añadía que esa norma fundamental es el resultado del acuerdo y del esfuerzo colectivo, con renuncias políticas y personales para poder convivir en libertad.

El alcalde reconocía que la Constitución es reformable, pero esa reforma se ha de basar en el consenso y la voluntad de todos los españoles, sin entrar en confrontaciones.

El acto era abierto por los “Consejeros” de la Ciudad de las Niñas y los Niños, quienes mostraban viñetas en las que hablaban de los derechos de los más pequeños. Derecho a opinar, a jugar en la calle, a jugar y aprender de las personas mayores, a poder votar a su alcalde, a jugar con ilusión y con imaginación, o a hacer cosas grandes y bonitas, aunque sean pequeños.

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