Cáritas ante el Cambio Climático

Cáritas ante el Cambio Climático

Estos días se celebra en París la 21º Conferencia de las Partes, de Naciones Unidas, con la asistencia de 196 participantes, 195 Estados más la Unión Europea, con el objetivo de alcanzar un nuevo acuerdo climático que permita a la comunidad internacional hacer frente a este reto. A ella asisten también representantes de Cáritas Española dentro de la delegación de “Cáritas Internationalis” para intervenir de forma activa dentro y fuera de la cumbre para que el acuerdo final sea lo más ambicioso posible, anteponga el bien común y el cuidado de la persona a los intereses particulares y tenga en cuenta a las comunidades más afectadas por el cambio climático, que son las más pobres. En este sentido, Cáritas hace un llamamiento para que se adopte un acuerdo justo, vinculante y transformador, que tenga efectos concretos y positivos para la población mundial, sobre todo para las personas más vulnerables.

Los efectos del cambio climático son evidentes. La temperatura media de nuestro planeta ha aumentado; este verano ha sido el más cálido registrado. Las lluvias son más escasas y, cuando llueve, lo hace de forma torrencial. Se han intensificado los desastres naturales asociados al clima, tales como huracanes, inundaciones, incendios forestales y olas de calor. Se están derritiendo las masas heladas de los polos y subiendo el nivel de los mares. Todo ese cambio climático es consecuencia de la actividad humana, que provoca el «efecto invernadero» o calentamiento de la tierra por la acumulación de gases como el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4) o el óxido nitroso (NH2) en la atmósfera. El cambio climático es un problema de graves consecuencias ambientales, sociales, económicas, distributivas y políticas, y plantea uno de los principales desafíos para toda la humanidad.

La Encíclica “Laudato Si”, del Papa Francisco, nos invita a una nueva relación con la Madre Tierra, considerada como una hermana con la que compartimos nuestra existencia porque formamos parte integrante de ella, y a cuidar y proteger nuestra “casa común”, tan deteriorada a causa de la actividad irresponsable del hombre. Desarrolla el Papa una interesante comparación: por un lado expone cómo nuestra actividad económica produce contaminación y basura, con consecuencias para el medio ambiente y la salud humana. Alerta sobre el descarte, que afecta tanto a personas excluidas como a objetos que se convierten en basura. Por otro lado lo compara con los procesos naturales, en los que nada sobra, de manera natural todo se recicla. Todos los organismos juegan un papel: las plantas, los herbívoros, los carnívoros y los descomponedores, que dan lugar a una nueva generación de vegetales y a que el ciclo se repita. El Papa nos invita a imitar a la naturaleza en los procesos económicos, adoptando “un modelo circular de producción que asegure recursos para todos y para las generaciones futuras”. Es un mensaje que, de un lado, sostiene la necesidad de aprender y respetar los procesos que se dan en la naturaleza y, de otro lado, la urgencia de que la economía incluya a todos los seres humanos en relación de equidad y a aquellos que vendrán después de nosotros. Este enfoque de economía circular propone hacer un uso responsable de las materias primas, aprovechar al máximo los recursos y aplicar la regla de las 3 R (reducir, reutilizar y reciclar) en un círculo continuo.

Cáritas Diocesana de Huesca quiere contribuir a esa economía circular ecológicamente sostenible, recogiendo y reciclando ropa, muebles, juguetes y enseres domésticos en sus talleres dedicados a la integración de personas que la sociedad ha descartado, y ofreciendo los productos ya reciclados en sus tiendas “Trobada” para que todos puedan volver a reutilizarlos.

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