Las comunicaciones, la financiación y las Fallas marcan el año en la Ribagorza

La Comarca de la Ribagorza despide un 2015, que, como el año anterior, ha estado marcado por las reivindicaciones de una financiación justa y acorde a las características geográficas y de población de cada comarca y, por otro, de unas comunicaciones acordes al siglo XXI en referencia a la N260 y la N230. Una de las mejores noticias del año legaba a principios de diciembre con la declaración de las Fallas del Pirineo como Patrimonio Intangible de la Humanidad.

Recortes en las transferencias, retrasos en los pagos, o financiar competencias no comarcales volvían a marcar el discurrir del año en la Comarca de la Ribagorza, a lo cual había que sumar, que se daba por finiquitado el convenio con G.A y las federaciones de caza y pesca que, desde hacía más de una década, permitía el mantenimiento de los celadores ambientales, o las reuniones para abordar el fondo de cohesión sanitario

Las comunicaciones, la N260 y la N230, volvían ser una de las reivindicaciones del año. Sobre la N260, los alcaldes exigían a Fomento que fuera una prioridad urgente y los de la N230 solicitaban, al futuro gobierno del estado, una reforma integral de la misma.

Pero, sin lugar a dudas, una de las mejores noticias era que las fiestas del fuego del solsticio de verano en los Pirineos forman ya parte de la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO. La inclusión de esta manifestación cultural en la lista de la UNESCO tenía lugar durante la 10ª Sesión del Comité Intergubernamental de Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial, que se celebraba en Namibia. La candidatura era trasnacional con la participación de Andorra, España y Francia.

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