La Ribagorza pierde una media de 219 habitantes por año desde 2010

De la serie de los últimos quince años, fue en 2010, cuando la comarca de la Ribagorza registró la cifra más elevada del padrón (según datos del IAEST) con 13.473 habitantes y, a partir de ahí, comenzó una pérdida progresiva de población hasta los 12.376 de 2015. Es decir, en cinco años, la Ribagorza ha perdido 1.097 vecinos, una media de 219 habitantes por año.

Marcel Iglesias, alcalde de Bonansa y miembro de la Asociación Española de Municipios de Montaña, señalaba que son datos que confirman que la despoblación es un grave problema, especialmente, en municipios pequeños y en zonas de montaña. Hay que exigir a los poderes del Estado, decía, que tomen medidas para dar una solución.

Aunque, en la década de los 70/80 la cifra de población, se mantenía más o menos estable, desde el inicio de la crisis se observa una tendencia a la baja que comienza a ser preocupante, especialmente, en los núcleos pequeños.

Del total de población en 2015 (12.376), algo más de la mitad, 6.915, vive en localidades de hasta 2.000 habitantes, y el resto, 5.461, se concentran entre Graus y Benasque.

Lejos quedan ya las cifras de población del siglo pasado, donde la comarca, llegó a contar, por ejemplo, en el año 1910 con 34.339 vecinos o, en 1940, 29.667. Localidades como Benasque han visto como, con el paso de los años, los poco más de 1.000 habitantes, que tenía en 1991, se han duplicado, otras como Graus se mantienen, desde la década de los 70, alrededor de los 3.000-4.000 habitantes, y algunas como Benabarre con una pérdida progresiva de población pasando de los casi 3.000 del año 1900 a los poco más de 1.100 de 2015.

Iglesias ponía el acento en la importancia de generar economía, para lo cual, reivindicaba proyectos como la ampliación de la estación de esquí, para generar puestos de trabajo en la parte alta del territorio, o el intentar atraer empresas, en la parte baja, junto con la mejora de comunicaciones.

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