Los grausinos arropan a las Carmelitas Teresianas en su 150 aniversario

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Este sábado se cumplían 150 años de la llegada, un 2 de enero de 1866, de las primeras hermanas de la congregación de las Carmelitas Misioneras Teresianas a Graus. Para conmemorar esta efeméride a lo largo de toda la jornada se desarrollaron diferentes actos en los que las hermanas, alrededor de una treintena, no sólo de la congregación de Graus sino llegadas también de otros puntos de España, estuvieron acompañadas por muchos grausinos que quisieron arroparlas en esta celebración.

El programa lo abrió la eucaristía en la iglesia de San Miguel, oficiada por el obispo, Ángel Pérez, acompañado de otros sacerdotes de la diócesis, con la participación del coro parroquial y del grupo de jotas Virgen de la Peña.

A continuación, el historiador y filólogo, Justo Broto, realizó una visita guiada por Casa Altemir y la basílica de La Peña, donde se alojaron las tres primeras hermanas que llegaron a Graus, hasta que pasaron al antiguo hospital de San Lorenzo.

Por la tare, en el teatro Salamero, que registró lleno absoluto, continuó la celebración con una charla de Broto sobre “Las Hermanas Carmelitas en la historia de Graus” en la que se centró en el papel que la congregación representó para la villa, sobre todo, en los ámbitos educativo y social, como dicentes y asistiendo a las personas enfermas o necesitadas.

Hubo pase de diapositivas, con las fotografías cedidas por los grausinos, y la banda de musical de la Asociación Cultural Gradense fue la encargada de poner el broche musical al acto.

La fundación de la congregación, en Graus, se llevó a cabo el 2 de enero de 1866, comenzando su misión apostólica en el hospital municipal de San Lorenzo y no tardaron en asumir también la enseñanza. Parte del edificio de la comunidad se adaptó para clases y durante varias décadas se dio acogida a muchos niños impartiendo clases regladas y extraescolares, siendo la etapa infantil, menores de seis años, la dedicación de la actividad docente. Esta misión educativa se prolongó también, durante unos años, colaborando en la  escuela pública con la dedicación una hermana a impartir clases en dicho centro.

En el 2003, el 9 de diciembre, Graus, y en especial la comunidad de las Carmelitas Misioneras Teresianas, fue escogida como anfitriona para acoger las Reliquias de Santa Teresa de Lisieux en su visita a España.

En 2014, el Ayuntamiento de Graus entregó a la congregación el Premio Calibo a la labor social en reconocimiento a la labor prestada a la sociedad de Graus y la comarca.

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