Olona afirma en Sobrarbe que es necesario escuchar al territorio antes de adoptar decisiones

Alcaldes y representantes de colectivos sociales de la Comarca de Sobrarbe y del entorno del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido han explicado este lunes al consejero de Desarrollo Rural y Sostenibilidad, Joaquín Olona, los principales problemas de esta zona pirenaica. Olona ha asegurado que es necesario “escuchar más al territorio antes de tomar decisiones de carácter normativo que le afectan. De lo contrario se corre el riesgo de adoptar posiciones equivocadas o de perjudicar, precisamente, a quienes deberían verse beneficiados”.

La política agraria europea, la gestión de los espacios protegidos, la explotación de los recursos turísticos y cinegéticos y la compatibilidad de todo ello con la actividad agroalimentaria han centrado las reuniones que el titular de la consejería ha mantenido en Sobrarbe.

En este sentido y ante la preocupación de los alcaldes por los costes de la depuración de las aguas residuales, el consejero ha reiterado que el plan de depuración que su consejería ha paralizado era desproporcionado y debe entrar en una senda más racional, que no obligue a los municipios a realizar esfuerzos económicos para los que no están preparados.

El problema de los pastos se agrava por la excesiva proliferación de ciervos y jabalíes, que, según han indicado los responsables de agricultura de la población de Bielsa, además no se pueden cazar en muchas zonas porque son área protección del urogallo. Y este es uno de los temas que más preocupan a los profesionales de la agricultura de estos lugares.

En materia agraria, el Sobrarbe sigue teniendo interés por la creación de un regadío social del que se está haciendo un estudio de impacto ambiental y que, en palabras de Olona, “habría que llevar a dimensiones realistas”. Debemos dejar de generar expectativas que superan ampliamente a las posibilidades reales, que es lo que hemos venido haciendo desde hace muchos años”, ha insistido.

Preocupa también ampliamente en la zona la situación creada por la última reforma de la PAC y que perjudica especialmente a los ganaderos, que ahora deben justificar sus ayudas en número de hectáreas de pasto de acuerdo con una norma europea que no se ajusta a la realidad de la montaña española. “Es una situación injusta que también abordaremos en nuestras propuestas de mejora”, ha señalado Olona al respecto.

Para el consejero, “es imprescindible que en este ámbito quede muy claro lo que se puede y lo que no se puede hacer, de forma que no haya lugar a interpretaciones contradictorias, que son las que más perjudican el desarrollo de territorios que siempre deberían ser beneficiarios de los planes de gestión. De hecho, uno de los objetivos de la consejería es que los espacios naturales contribuyan también al desarrollo socioeconómico de las poblaciones de sus alrededores.

Con respecto al Parque Nacional, los alcaldes de las seis poblaciones de su ámbito han pedido ayuda al Departamento de Desarrollo Rural y Sostenibilidad para encontrar fórmulas que sirvan para mejorar los beneficios que se derivan para el entorno.

 

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