Quicena urge a Luis Felipe la solución para las inundaciones en ese municipio y en el Sepes

javier belenguer

Javier Belenguer, alcalde de Quicena, ha denunciado la dilación del ayuntamiento oscense en acometer las obras de mejora prometidas que impedirían inundaciones en ambos municipios, cuyos límites coinciden, exactamente, en la fachada este del polígono Sepes. En este momento, y a pesar de los compromisos adquiridos por el alcalde Luis Felipe, la caída de una tromba de agua supondría "graves afecciones" tanto en los campos y caminos recién reparados de Quicena como en el citado polígono industrial de Huesca.

El 30 julio de 2015, máquinas enviadas por el ayuntamiento de Huesca entraron en el término municipal de Quicena, sin previo aviso ni consentimiento, para aumentar improvisadas medidas de contención que impidieran la inundación del Sepes en caso de fuertes lluvias. El ayuntamiento de Quicena, a su vez, exigió la detención inmediata de las obras toda vez anegaban los cultivos y caminos de su propio término municipal. De hecho, la "frontera" entre Huesca y Quicena discurre a pocos metros de las últimas naves del Sepes, en la trasera de la calle Ganadería. En ese punto, e invadiendo sin permiso el municipio aledaño, el ayuntamiento de Huesca procedió a movimientos de tierra que, a la postre, se revelaron inútiles para frenar las inundaciones del polígono al tiempo que desviaban grandes corrientes de agua tanto a los campos de cultivo de Quicena como al acceso al municipio y al paso subterráneo de la N-240.

El 31 de julio de 2015, los alcaldes de ambos municipios mantuvieron una reunión en el ayuntamiento de Quicena. En ese encuentro, y tras constatar que las obras iniciadas no se ajustaban a la legalidad ni constituían una solución definitiva, el alcalde oscense Luis Felipe se comprometió a proyectar y ejecutar o una balsa de captación o un colector que zanjaran definitivamente el problema. Cuatro días después, el 4 de agosto, el alcalde de Quicena solicitó una reunión urgente para reafirmar y programar las promesas de Luis Felipe, y denunciar una nueva inundación en el término municipal de Quicena. Ese encuentro, ante el silencio de la alcaldía de Huesca, no ha tenido lugar desde entonces a pesar de las reiteradas peticiones hechas desde Quicena.

Javier Belenguer, alcalde de Quicena, advierta ahora del "progresivo e imparable" deterioro del suelo en esa zona limítrofe, "a pesar de un parcheo acometido por el ayuntamiento oscense tras constatar el fracaso de sus medidas". Belenguer recuerda que "las actuaciones improvisadas por el ayuntamiento de Huesca en suelo de Quicena anegaban nuestras infraestructuras y campos de cultivo". Por otra parte, añade que, aún no siendo de su competencia, "mi deber como vecino es señalar que el peligro de inundaciones en el Sepes se mantiene, y que la erosión del terreno podría agravar las afecciones en ambos términos municipales". Como símbolo de la situación, uno de los mojones que delimitan los términos municipales se mantiene en pie, a duras penas, sobre un bloque arcilloso que, por la erosión del agua, "podría no soportar otra tromba". De hecho, toda la elevación del terreno presenta grandes escorrentías que continúan degradándose incluso con pequeñas precipitaciones, lo que agrava inexorablemente la situación. Javier Belenguer teme que "una nueva tormenta como las de hace seis meses inundaría el polígono industrial y también, a causa de los movimientos de tierras realizados por el ayuntamiento oscense, tanto el acceso desde el Sepes como los caminos y campos de cultivo de Quicena". Afirma Belenguer que "sorprende que Luis Felipe acuse a Rajoy de no concederle audiencia mientras él mismo, el propio alcalde de Huesca, se niega a recibir a sus vecinos de Quicena. Para Javier Belenguer "cada día que pasa nos acerca más a una nueva inundación. No es cuestión de preguntarse si sucederá o no sino cuándo, y entonces será tarde para que Luis Felipe dé explicaciones".

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