Ocho de cada diez concesionarios de Huesca está ya en números negros

Los concesionarios de automóviles de Huesca volvieron a marcar números negros gracias a los planes PIVE que impulsaron las ventas de coches en un 23,9% el pasado año. Y es que entre el 70% y el 85% de los concesionarios oscenses cerraron en positivo su cuenta de resultados, según refleja el Informe Rentabilidad de las Redes de Distribución elaborado por Snap On Business Solutions para la patronal de vendedores Ganvam. Según el informe, cerca del 85% de las redes de distribución de Aragón tuvieron una rentabilidad positiva hasta septiembre, siendo Zaragoza la provincia aragonesa que más concesionarios tiene con las cuentas saneadas, seguida de Huesca.

Carlos Bistuer, presidente de la Asociación de Talleres de Reparación de automóviles de la provincia, aseguraba que ésta es una buena noticia, aunque con una doble lectura, y es que todavía hay un 20% de empresas en números rojos. En todo caso, aseguraba que se va avanzando y que van saliendo empresas de la zona de pérdidas. Se ha generado empleo, y se va reduciendo el paro.

Las previsiones para este año son bastante positivas, aunque los responsables de los concesionarios quieren ser prudentes. Creen que el sector va a tener un buen año, aunque los volúmenes no van a crecer tanto como el pasado 2015, y los márgenes de beneficios se han reducido. A pesar de ello, se espera que haya una cierta estabilidad en el sector.

En el conjunto del territorio nacional, el informe muestra que la rentabilidad de los concesionarios se sitúo de media en el 1,5% en los nueve primeros meses de 2015, casi el doble que un año antes (0,8%). Las previsiones apuntan a que las redes oficiales cerrarán el ejercicio con una rentabilidad cercana al 2%, el doble que en 2014, cuando hace apenas tres años, seis de cada diez estaba en pérdidas.

Ganvam atribuye esta mejora de los resultados, principalmente, al buen comportamiento del área de ventas, debido al impacto positivo de los planes PIVE, que han contribuido este año a superar en el territorio nacional la barrera del millón de unidades vendidas por primera vez desde que en 2008 se iniciara el desplome en cadena de las matriculaciones.

De hecho, en un análisis por áreas de actividad, las ventas de vehículos aportaron el 52% de la rentabilidad al concesionario, lo que supone siete puntos porcentuales más que un año antes, convirtiéndose en motor económico de las redes de distribución. El mérito no es exclusivo del vehículo nuevo pues en estos resultados fue decisiva la contribución del vehículo de ocasión, que se consolida como solución de movilidad y deja ya un 9,1% de margen bruto en cada operación.

Por su parte, la aportación de la actividad de posventa (taller y recambio) al resultado de los concesionarios se redujo siete puntos porcentuales, hasta situarse en el 48% actual, lastrada por la antigüedad cada vez más acuciante del parque –la mitad alcanza una media de 11,6 años-, ya que, en contra de la creencia general, un coche viejo pasa menos por el taller y sus reparaciones son de menor importe. Teniendo en cuenta que los coches más rentables para la posventa son los menores de cinco años y éstos sólo representan el 15% del parque actualmente, el volumen de actividad de las redes oficiales ha experimentado un descenso de casi el 14%, principalmente, en aquellas operaciones relacionadas con mantenimiento y carrocería.

Comentarios