Comerciantes y oscenses piden que las obras de peatonalización del último tramo del Coso Bajo no tarden

Los presupuestos del ayuntamiento de Huesca para este 2016 no recogen ninguna partida económica para avanzar en las obras de peatonalización que todavía quedan por realizarse en Huesca. El tramo del Coso Bajo, entre la calle Goya y la plaza de Santo Domingo es, tal vez, el que más afectado se ve, puesto que sigue pasando mucho tráfico por él, las aceras son más estrechas y se ve mucha diferencia entre lo peatonalizado y lo que todavía queda pendiente. Comerciantes y viandantes piden que se complete lo que queda, cuanto antes.

Ya es tarde para lamentarse, pero la realidad es que la peatonalización ha sido un éxito, y los últimos tramos que quedaron sin obras, en el Coso Alto desde la plaza de la Inmaculada, y en el Coso Bajo, desde la calle Goya, lo están notando. El ayuntamiento de Huesca tiene hecho el proyecto, pero no hay consignación económica ni fecha para licitar unas obras, que se han acabado haciendo necesarias. De hecho, los propios comerciantes de la zona, que se ven agraviados con los de las zonas ya peatonales, creen que si ésta estuviera peatonalizada ya no habría locales vacíos.

Aunque a los comerciantes de toda esta zona les llegan coletazos de los beneficios de la peatonalización, son conscientes de que mucha gente llega paseando y, a la altura de la pastelería Soler, se dan la vuelta.

Los oscenses también creen que lo ideal sería completar la peatonalización, y cuanto antes.

El hecho es que la circulación de vehículos por esa céntrica calle es constante. Y, aunque se encuentra dentro de la zona peatonal, son pocos los peatones que van por la calzada. Para evitar sustos, circulan por las aceras.

En breve se acometerán obras de arreglo en la calle Sancho Ramírez, para adecentar sus estrechas aceras y la calzada. Parece que está previsto que, cuando se retomen, las obras se realicen por fases. Desde el cruce con la calle Goya hasta la Ibercaja de Santo Domingo en una primera. De la oficina bancaria a la plaza de la Iglesia en una segunda. La propia plaza, posteriormente, y después, el Paseo Ramón y Cajal. En todo caso, ni hay consignación presupuestaria, ni fechas decididas. Mientras, comerciantes y oscenses piden que el proyecto no se duerma.

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