El Gobierno de Aragón ve más seguro que la cuna de Sijena se quede en Zaragoza

La cuna de Sijena va camino de convertirse en el símbolo de la disputa de los bienes. El presidente del Gobierno, en su visita al Laboratorio Subterráneo de Canfranc, explicaba que han encontrado en la justicia ordinaria una vía "formidable" para que los bienes vuelvan a Aragón. Este miércoles presentaban ante la Fiscalía del Tribunal Superior de Justicia una petición del establecimiento de medidas cautelares para que la cuna no salga de Zaragoza y quede instalada en el Museo Provincial de Zaragoza. Javier Lambán explica esta decisión como forma de asegurar que Cataluña no usará el argumento de peligro para la obra por su movilidad.

Plantea que se quede en Zaragoza porque los servicios jurídicos han llegado a la conclusión de que cualquier movimiento de la cuna “podría debilitar nuestra posición ante los tribunales”. El argumento que usa Cataluña gira en torno a la protección del bien, así que lo más recomendable, explica, es que se mantenga en Zaragoza.

Añade que “no vamos a reblar sobre recursos legales, incluido el recurso a la actuación de la policía. Vamos a ensayar también la vía del diálogo político. Queremos hablar con el presidente Generalitat y el consejero de Cultura”, aunque reconoce que no es optimista respecto a esta vía.

HISTORIA DE LA CUNA DE SIJENA

Cabe recordar que la cuna de plata y el niño Jesús de marfil forman parte del tesoro artístico del Real Monasterio de Sijena. Aragón pide que estas piezas se depositen en el Museo de Zaragoza, cuyo edificio central se encuentra en la Plaza de los Sitios de la capital aragonesa, para evitar nuevos traslados y asegurar su estado. El argumento vuelve a ser que la cuna y el niño pertenecen a un bien inmueble –el monasterio- declarado Bien de Interés Cultural (BIC) y, según la Ley 16/1985 del Patrimonio Histórico Español, estas piezas se consideran también BIC.

El pasado 27 de enero el director general de Cultura y Patrimonio del Gobierno de Aragón interpuso una denuncia ante la Policía Nacional por un hecho delictivo contra el Patrimonio Histórico Aragonés para impedir la subasta de estas obras de arte en Barcelona. En virtud de la citada Ley de Patrimonio, al ser la cuna y el niño Bienes de Interés Cultural en posesión de una institución eclesiástica, cualquier donación o venta que de estas piezas se haya hecho por parte de las religiosas propietarias de estos bienes muebles debe ser considerada nula de pleno derecho. La Policía se incautó de la cuna de plata y el niño de marfil y las trasladó a Zaragoza. En la actualidad, se encuentran en la Jefatura Superior de Policía de Aragón.

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