La Plataforma contra la Biomasa de Monzón reitera la necesidad de alejar la planta de cualquier población

La Plataforma contra la Incineradora de Biomasa de Monzón insiste en que existen numerosas razones que deslegitiman a los partidos políticos que se oponen a la búsqueda de otra ubicación para la citada planta. Las más de 5.300 firmas de la petición online y los 2.400 montisonenses y vecinos de poblaciones cercanas que han firmado en las mesas de recogida e información les avalan.

Según apuntan desde la plataforma, las máximas y mejores tecnologías de filtrado que se proponen sirven únicamente para las partículas en suspensión, no para las emisiones de óxidos de nitrógeno, ni para el dióxido de azufre, ni para parte importante de las sustancias más cancerígenas, como los benziopirenos y dioxinas. Por ello, insisten, la única solución para minimizar los daños a la salud pública es alejarlas lo más posible de las poblaciones.

Recuerdan que el INAGA ha iniciado de oficio un nuevo procedimiento de revisión, y manifiestan que la apertura de este procedimiento certifica que, como ya denunciaron, el procedimiento ejecutado por el citado organismo público para autorizar la Incineradora era insuficiente para garantizar la falta de afecciones para la salud de los ciudadanos de Monzón. En su opinión, esta respuesta tiene que ver con la negativa del Gobierno Canario a autorizar una planta similar en Las Palmas, alejada 2400 metros del casco urbano por un informe de Sanidad de Canarias. Y se preguntan por qué en Aragón no se ha realizado hasta la fecha informe de la Consejería de Sanidad.

La plataforma insiste: “la ubicación propuesta no cumple con la normativa de distancias de las actividades insalubres y peligrosas. La incineradora de Biomasa es una industria Insalubre pues sus emisiones son perjudiciales para la salud humana. También es Molesta pues genera humos, gases, olores, nieblas, polvos en suspensión y ruidos, que suponen molestias para los vecinos. Asimismo es nociva, pues las emisiones ocasionarían daños agropecuarios y forestales. Y por último, también es Peligrosa, pues el almacenamiento de astillas o serrín es susceptible de originar riesgo por explosiones o incendios.”

La ubicación, en su caso, y cumpliendo toda la normativa medioambiental, debería ser en un suelo industrial donde especialmente se prevé la instalación de industria pesada. El propio PGOU de Monzón indica que la Industria pesada "aparecerá totalmente aislada en polígonos específicos". La autorización de la instalación de esta industria en esa ubicación vulnera la normativa urbanística existente. Por otro lado, no se puede comparar la situación actual con la histórica instalación de industria pesada en el Polígono Paules o en la zona cercana a la población (a menos de 1.200 m.) del Polígono Armentera, pues estas industrias se instalaron en los años 40 a 60 del siglo pasado, hace más de 50 años, en una época en la que apenas se hablaba de contaminación y se desconocían las problemáticas de instalar industrias pesadas y contaminantes tan cercanas a las poblaciones.

Las distintas administraciones deben hacer todo lo posible por evitar las evidentes afecciones para la salud que esta actividad tiene en su ubicación actual, y la fórmula existe, sólo hay que tener voluntad, por otro lado los cargos públicos tienen el deber de proteger la Salud Pública.

Por todo ello, la Plataforma contra la Incineradora de Biomasa exige que la instalación se sitúe lejos de Monzón y de cualquier otra población. Aseguran que existe suficiente superficie en la zona para buscar ubicaciones alejadas de las poblaciones, y aclara que no proponen ubicarla cerca de otras poblaciones como Almunia de San Juan o Castejón del Puente, algo que califican como “una burda maniobra de manipulación”, por la que lucharían con el mismo ahínco para evitarlo.

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