Julián Ruiz cumple 5 años como Obispo de Huesca

Obispo Julián Ruiz

Este sábado, 5 de marzo, se celebrará el quinto aniversario de la ordenación episcopal de Julián Ruiz Martorell como Obispo de Huesca. En una entrevista ofrecida a la publicación del Obispado, Pueblo de Dios, el prelado hace un repaso de estos años y habla de su situación al frente de dos diócesis, explicando cómo lo compagina y lo que ha aprendido en este tiempo.

Ruiz indica que ser obispo de dos diócesis al mismo tiempo es difícil y apasionante. Difícil, porque Huesca y Jaca tienen una vida pastoral intensa, que es preciso acompañar. Y apasionante porque hay muchas personas que viven en clave cristiana con el deseo de ser evangelizadores. Además, indica que tienen muchos retos por delante.

En su balance de estos 5 años, agradece a todos sus colaboradores, sacerdotes, consagrados y seglares, el trabajo que hacen con él. Añade que su meta más inmediata es vivir en plenitud el Año Extraordinario de la Misericordia. En segundo lugar, culminar la confección del nuevo Plan Diocesano de Pastoral, y en tercer lugar, proseguir con la visita pastoral, este año, en la Diócesis de Jaca. También pretende seguir trabajando en sintonía con las demás diócesis aragonesas al servicio de la misión.

El obispo de Huesca asegura que esta experiencia le ha aportado una mayor cercanía a muchas personas, permitiéndole conocer con mayor proximidad nuevos paisajes y nuevos rostros: sacerdotes entregados y serviciales, consagrados que han ofrecido toda su vida desde la alegría del Evangelio, y seglares que no escatiman esfuerzos y dedicación. Ha aprendido, dice, a valorar el tiempo para poder compartirlo por duplicado.

Y finalmente, cree que es preciso intensificar la oración y el trabajo en el ámbito vocacional, en la pastoral juvenil y en la revitalización de su dimensión misionera. Reconocer que hay que reflexionar sobre la situación de las comunidades parroquiales, caracterizadas por el envejecimiento y la despoblación, especialmente en el ámbito rural, para organizarse de un modo más eficiente. Además, considera que no se puede descuidar la valoración y el mantenimiento del patrimonio cultural.

Natural de Cuenca, donde nació en 1957, vivió desde niño en Zaragoza. Realizó sus estudios eclesiásticos en el Seminario Metropolitano de Zaragoza, y fue ordenado sacerdote el 24 de octubre de 1981. De 1983 a 1988, en Roma, obtuvo la Licenciatura en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad Gregoriana y la Licenciatura en Sagrada Escritura por el Pontificio Instituto Bíblico.

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