Binéfar se sumaba a la pasión por Trufa-te

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En torno a 3.000 persona se acercaban al recinto de la Algodonera de Binéfar dónde 10 restaurantes ofrecían sus tapas con trufa en el marco de la novena edición de Trufa-te, que a presar del tiempo cumplía con nota. Además, se vendían 8 kilos de trufa fresca de la Asociación de Cultivadores y Recolectores de Aragón.

Los establecimientos participantes daban una lección magistral de cómo maridar la trufa negra con productos autóctonos y otros de la rica gastronomía de la zona, así que se preparaba con pescados, con verduras, migas o huevos, y también con chocolate o en forma de helado.

El presidente de la Diputación Provincial de Huesca. Miguel Gracia, aseguraba que con Trufate se cierra el ciclo desde la producción al consumo y es una demostración de la apuesta de la corporación por este producto y su introducción en la gastronomía local.

José Vicente Girón, presidente de la Asociación Cultivadores hablaba de una campaña difícil por la falta de precipitaciones y, en este sentido, hablaba de la importación del centro de la trufa de la DPH. Además, recordaba que por muy poco dinero se puede saborear este producto.

Entre los asistentes,Fernando García Mongay, director general de la Administración Electrónica y la Sociedad de la Información, en representación a la consejería de Innovación, la responsable de Iniciativas Locales de la DPH, María Rodrigo, y el alcalde de Binéfar, Alfonso Adán, como anifitrión, quien ha destacado que Trufa-te contribuye a “potenciar el importante sector agroalimentario de la provincia para que los aragoneses y españoles puedan conocer este manjar y los restaurantes lo puedan incluir en sus cartas.

Junto a ellos el presidente de las Cortes de Aragón, Antonio Cosculluela, los empresarios de Binéfar y numerosos alcaldes, diputados y autoridades de la comarca y la provincia Alfonso Adán destacaba la implicación de la sociedad binefarense con trufa-te, como ejemplo uno de los establecimientos de noche de la localidad ha querido que la trufa negra sea también protagonista de la noche binefarense con la elaboración de un cóctel especial elaborado con trufa, en concreto un gin tonic.

OBJETIVO

Entre comentarios de que el hongo podría convertirse en ingrediente habitual de las cocinas de alguno de los restaurantes participantes en trufa-te, los comensales, binefarenses y vecinos de las localidades cercanas, iban acabando con las 12.000 tapas que los cocineros realizaron con los 12 kilos de tuber melanosporum que la Diputación de Huesca puso a su disposición a principios de esta semana.

Precisamente ese es uno de los principales objetivos de Trufa-te, promocionar la trufa negra entre los ciudadanos de todas las zonas de la provincia y también ayudar a que los hosteleros se familiaricen con este ingrediente de la alta cocina que forma parte de la generosa despensa que nos proporciona la tierra de la provincia, pues actualmente en el Alto Aragón se cultiva trufa negra en unas 1.500 hectáreas, convirtiendo a Huesca en una de las provincias españolas con más peso en el sector.

Sobre la campaña trufera, el presidente de la Asociación de cultivadores y recolectores de la trufa de Aragón, José Vicente Girón, habla de una temporada que “está siendo muy complicada. Tuvimos muy poca agua en verano y se ha criado muy poca trufa, en sitios muy puntuales, donde se ha podido regar”. A este respecto ha resaltado la importancia de “conseguir una rentabilidad de su cultivo a través de la experimentación, porque hay que dedicarle mucho tiempo y conocer sus características”. José Vicente Girón, así lo entiende: “Aragón es la comunidad principal de toda España en la trufa, con 9.000 hectáreas, aunque somos un sector joven que necesita coger experiencia. Por eso hay que agradecer actos como este de Binéfar”.

En la tarde de hoy cerca de 3.000 personas han podido disfrutar de este ingrediente que ya en el Egipto faraónico, y después en la Grecia clásica, conquistaba los paladares de aquellos que se podían permitir el placer de probarlo. El éxito de público se debe también a los precios populares que caracterizan esta cita gastronómica. Por dos euros y medio los visitantes han podido degustar dos tapas elaboradas con trufa, acompañadas de uno de los caldos DO Somontano, de un agua Veri o Vilas del Turbón, o de una cerveza Maho-San Miguel, marcas que vuelven a colaborar con esta cita.

Los asistentes han comprobado cómo el aroma característico de este hongo que crece en tierras altoaragonesas combina con todo tipo de elaboraciones, desde los entrantes con migas y huevo trufado del Bar Aneto, la bola de patata de El Aljibe o las verduras con carrilleras de ternera de Binéfar de El Segalar; al bacalao en forma de albóndiga con trufa de La Litera, o en brandada crujiente del Ordesa; para continuar con las carnes, opción del Di Marco y su bomba de ternera, o de L'Arcada con el montadito de varillas de cerdo y la albóndiga de ciervo de El Cierzo. Para terminar, y comprobar que la trufa negra va con todo, también se han degustado postres con el hongo como protagonista. Se trata de una sopa de chocolate blanco trufada con bizcocho de cacahuetes y helado de fresa, elaborada por La Lonja, y un helado de trufa negra elaborado por Chelats Sarrate, acompañado de brownie y manzana en jugos, tapa que ofrecía el Chantilly.

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