Lucha y prevención de la drogadicción en Cáritas

La actuación de Cáritas frente a la pobreza se enfrenta en ocasiones ante situaciones de pobreza que no son de carácter económico, sino que son consecuencia de adiciones que esclavizan a las personas impulsándolas al consumo de drogas o a conductas compulsivas, que provocan muchas veces que terminen en situaciones de exclusión social.

La gravedad y la extensión del problema de la drogodependencia y la especialización que precisa su tratamiento aconsejaba, por razones de eficacia y eficiencia, una acción conjunta de las tres Cáritas Diocesanas del Altoaragón. Por ello, las Cáritas Diocesanas de Huesca, de Barbastro-Monzón y de Jaca constituyeron en 1997 una fundación, con el nombre de “Centro de Solidaridad Interdiocesano”, que tiene su domicilio social en Huesca, calle Sancho Abarca, 18, Tfno.: 974-24.52.00, con la finalidad específica de velar por la promoción integral de las personas drogodependientes y su inserción en la comunidad humana, de conformidad con la filosofía que encarna “Proyecto Hombre”, así como la prevención y educación frente a las drogas y el acompañamiento y apoyo a padres o cuidadores de drogadictos, trabajando en red con las Administraciones públicas locales y autonómicas e instituciones sociales implicadas en el tratamiento de las drogas, estando reconocido, a este respecto, como centro socio-sanitario por el Gobierno de Aragón.

El Centro de Solidaridad Interdiocesano desarrolla su actividad a través de cuatro programas:

1.- El programa de prevención se orientan principalmente a los jóvenes y se desarrollan mediante charlas y talleres para la prevención del consumo de alcohol, drogas y otras substancias en los centros escolares, tanto públicos como concertados, de toda la provincia, así como a sus padres y profesores. Pero también comprende la atención personalizada de adolescentes iniciados ya en el consumo de drogas y de sus familiares.

2.- El programa terapéutico se dirige tanto a drogodependientes como a sus familias, para conseguir, mediante entrevistas individuales y de grupo, en régimen ambulatorio, la abstinencia, la motivación al cambio, la mejora de las relaciones familiares y el desarrollo de habilidades e intereses que permitan encontrar satisfacciones en un estilo de vida ajeno al mundo de la droga. En casos de personas con graves problemas de drogodependencia se realiza su acogida, tratamiento y, en su caso, derivación a un centro terapéutico residencial para la deshabituación.

3.- El programa de adicciones comportamentales está dirigido a personas con problemas de adicción al móvil, compras, juegos de azar, sexo, videojuegos, etc.

4.- El programa de apoyo familiar se funda en la consideración de la familia como pilar básico de la rehabilitación, por lo que, desde el primer momento, se le implica en el proceso y se le acompaña para ayudar a resolver las situaciones de crisis que pueda plantear la terapia de la persona adicta, estableciendo pautas de conducta adecuadas.

La actividad de prevención de la droga desarrollada por el Centro de Solidaridad Interdiocesano alcanza a lo largo del año a más de 1.200 alumnos de centros escolares y de 200 personas mayores. Su labor terapéutica atiende en torno a unas 200 personas al año, con altos porcentajes de rehabilitación y en torno a 100 familias. El Centro se financia principalmente por subvenciones públicas y privadas, donativos y aportaciones de las tres Cáritas, sin embargo, en la actualidad pasa por graves dificultades económicas que ponen en peligro su permanencia y la labor que presta, por lo que urge incrementar el número y aportaciones de donantes, cuyos donativos pueden ingresarse en la cuenta de Ibercaja núm. 2085-2052-00-0115374478.

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