Periodismo involuntario

A punto de empezar. Los que habitualmente están en ese otro lado donde se trabaja y se cocina la información, vuelven al Congreso de Periodismo Digital en Huesca. Este año se habla de levantar las alfombras del poder, de los medios digitales, de la mujer y el deporte, de la calidad informativa, del negocio, de los nuevos formatos y del “Periodismo involuntario”.

Y es que, en estos momentos si usted está en cualquier red social, se está convirtiendo en periodista involuntario. Manda mensajes, comunica, envía fotos. Usted cuelga en su Facebook una foto de su pueblo con medio metro de nieve y, sin darse cuenta, está ejerciendo de periodista. Parece fácil. Pero ¿qué sucede cuando decidimos que sólo esas redes sociales se van a convertir en nuestras fuentes informativas?, pues que al final no tendremos información, tendremos un coctail de mensajes y contra mensajes que nos empujarán a una realidad confusa y las conclusiones que sacaremos llegarán en bruto sin esa cocina a fuego lento con la que los auténticos medios la servimos.

Es decir, contrastada, elaborada, seria y bebiendo de las fuentes necesarias. A veces el “periodismo involuntario” es como tirar la piedra y esconder la mano o lanzar un globo sonda sin argumentos y sin base; todo es rápido ahora, endiabladamente rápido, que parece que quien mejor informa es el que más rápidamente quema las noticias En algunas de las redes se suben los mensajes y los textos con tanta rapidez, a veces con tan pocos argumentos , que según se suben mueren en la espuma de la bajada.

Las nuevas generaciones es probable que huyan de tanto exceso informativo, seguramente se acercarán a los medios que les ofrezcan credibilidad. Vamos, como siempre. Como antes de internet y como ahora con internet.

Cristina Pérez Diego

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